el espejo de esta doula

Pocas veces me he encontrado con alguna persona que me haya preguntado cómo es que soy doula pero aún no mamá. Pocas han sido, pero las ha habido. Reconozco que es un tema que nada más comenzar a formarme me ponía tensa y no me permitía fluir con mi realidad.

Cuando comencé la formación sentía que sería genial comprender  el mundo del maternaje y poder sanar mis cuestiones con mi madre. Comencé a formarme desde el aspecto de hija y de mujer. Supe que todas las que estábamos allí éramos hijas y qué este sería mi primer denominador común con mis compañeras- mamás.

Meses más tarde mi compañero y yo nos comprometimos con la Vida. Decidimos abrirnos a ella y días más depués supe que estaba embarazada. Ahí sentí que me equiparaba a mis compañeras- mamás, que por fin entraba en el mundo mágico de la maternidad sentida. Pero días más tarde el sueño cambió de color. Ocurrió que nuestro hijo decidió volver a Casa. Se fue de mi vientre..voló. Recuerdo sentirme expulsada del Paraíso. Mi mente me decía “ya no eres madre. nunca lo fuiste” …yo no podía dejar de reprimir mi dolor bajo una amarga sonrisa.

Pasaron días, semanas, meses y no conseguía comprender nada. Mi razón me explicaba historias de biología y física mecánica. Ella había amordazado a mi alma y mis lágrimas se habían quedado congeladas en algún lugar de mi útero.

Cada mes acudía a la formación y cada mes me sentía más rara. “No era mamá” pero ya “no era solamente hija” eso sí, seguía siendo mujer… Me encerré herméticamente para no molestar. Me encerré para no sentir.. no compartir el dolor. No recuerdo cuándo fue, pero recuerdo que fue una sensación liberadora el día que me reconocí como madre. Para mi mente racional no era posible, sin embargo en el momento que integré mi experiencia de vida como mujer embarazada algo hizo “clic”. Un Ser nos había elegido para ser su papá y su mamá durante un tiempo. Nos había elegido entre tantos, ése fue nuestro trato… alguien me amaba y me buscó para enseñarme a vivir el desapego y la fe a través de su corta estancia.. Entonces ahí…por fin.. me rompí. Lloré y pedí ayuda a mis compañeras..amigas..a mi madre. Les hablé del dolor de no comprender y de la frustración de no poder concebir. Pude rabiar en compañía y así, volví a un sitio en el que no recordaba haber estado pero que era parte de mi: mi Sombra Iluminada.

Me sentí ligera y me liberé de las etiquetas de “doula- mamá” o “doula- no mamá”. Asumí que la experiencia que la Vida me proponía era la de acompañar a la maternidad independientemente de la manera en la que se manifieste (embarazo, parto, posparto, pérdida, pre-concepción). Entendí que mi labor partía desde el Amor Incondicional hacia muchas mujeres que vivían la experiencia que yo tanto anhelaba. Comprendí que mi Camino consistía en caminar…

Ahora caigo en la cuenta de que el reflejo que ofrezco a las mamás es el reflejo de una mujer joven y vital. Su propio reflejo dibujado en mi cuerpo, en mi mirada… A través de mi ellas contemplan la mujer sonriente y amorosa que YA son. Y es esta la enseñanza- aprendizaje que ofrezco ahora como doula. Sé que cuando viva un embarazo de nuevo, cuando alumbre a mis hijos, cuando me enamore de sus ojos llenos de Luz mi reflejo cambiará. Será otro distinto pero igual de válido.

La Vida es muy sabia, tanto que a veces me atrevo a subestimarla. Mi aportación al mundo de la maternidad, ahora, es éste. Y es necesario que así sea. Sentirse feliz con el paso de una es el mejor comienzo para seguir caminando.

gracias Vida.

Gracias, gracias, gracias

11 comentarios para “el espejo de esta doula”

  • Luz Viudes dice:

    Gracias por expresar con tanta dulzura, tanto amor…. Soy Doula desde hace tres años y tampoco soy madre todavía, ni he estado embarazada, pero comparto tus sentimientos y en cierto modo siempre me he sentido madre…. Sé que un día crecerá vida dentro de mí, y será cuando tenga que ser; mientras tanto, sigo caminando…
    Un abrazo desde el corazón

  • almadedoula dice:

    gracias Luz. Todo llega cuando es el momento :)

  • María José dice:

    Eres una Gran Madre… créetelo !

  • marie-ange dice:

    creo desde el corazón que todas tenemos ese instinto maternal, algunas necesitamos tener un hijo físico para expresarlo, otras no.
    Me acuerdo del ultimo diá que fuimos a respirar en el agua con Maria Luisa, todas dijimos los adjetivos que sentíamos para las compañeras, no estabas, pero si efectivamente, hubiera dicho de ti: Maternal.
    un abrazo Erika.
    Marie-Ange

  • almadedoula dice:

    María José y Mari- Ange… gracias por sentirme así. Muchas veces nuestras amigas nos ven con mayor claridad que como nos vemos nosotras mismas…
    os abrazo muy muy fuerte

  • marisa dice:

    Hola Erika,
    Yo ya he conseguido recibir el regalo de la vida pero reconozco que no fue fácil. Es duro desear algo que no sólo depende de ti,no entiendes porque tú no y las demás si.Si en aquel tiempo hubiera sabido lo que ahora se, creo que no hubiera sentido la rabia que sentí. Todo llega, todo tiene su tiempo son lecciones que nos toca aprender, tenemos un camino que seguir y el día menos pensado cuando parece
    que ya no va a ser posible se oye una vocecita que dice mamá estoy aqui. Nunca me dieron esperanzas de que pudiera ser madre y las 2 veces me recomendaron in vitro.
    Cuando la vida llama a la puerta no importa lo difícil que resulte, simplemente llega … un abrazo fuerte

  • almadedoula dice:

    Marisa gracias por tus palabras, sin duda es rendirse desde el Amor y que “sea lo que Dios quiera”…
    abrazo grande

  • No hay un me gusta MUCHO? Un me hace feliz leer estas palabras? Solo un me gusta y no es suficiente. Un beso dulce doula

  • Mireia dice:

    Me es tan relajante escuchar tus palabras y que entren tan dentro de mi… le doy GRACIAS a la vida por cruzar nuestros caminos.

  • almadedoula dice:

    Mireia gracias a ti por permitirte sentir-te a través de mi, gracias a la Vida por caminar la senda con mujeres como tú…gracias..muchas

  • Raquel dice:

    Eres un cielo Érika y tu bebé como bien dices llegará cuando tenga que llegar. Antes de Dídac tuve dos embarazos que no llegaron a término, del primero apenas ni me enteré, el segundo acabó en el hospital. Recuerdo que me decían que almenos sabía que podía concebir y que los dos eramos fertiles, era lo único que me consolaba un poco. Tu bebé está esperando su momento, llegará y serás una gran Madre. Un abrazo muy muy fuerte!

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