el “no hacer” de la doula

Me siento frente al ordenador. Me siento de verdad, con los 6 sentidos calmados, receptivos. Escucho Ave María de Schubert y he encendido un delicioso incienso hecho a mano por una gran mujer. Huele a templo, mi casa se transforma en Templo. Quizás es que soy capaz de percibir mi hogar en su perfecta naturaleza sacra.

respiro. calmo a mis manos, pues les gusta correr por las letras de este teclado. respiro y me siento. ahora estoy sonriendo porque sé qué quiero compartir con vosotras. quiero hablar del “no hacer”. Sin embargo sé que no es escribiendo como vais a sentir la suave cadencia del Silencio inspirador.

Por favor, parad de leer.

Escuchad…. Ssssss….

pum, pum, pum

vuestros latidos…

mmmmm huele a magia, a vida, a luz…

Ssssssssssssssssssssss

Ahí, justo ahí está esa voz tan calma, tan profunda. si me permito puedo escucharla. si paro ella obra con total maestría. sólo he de “quitarme yo del medio” o quizás sólo he de volver a ser YO de nuevo.

sssssSSssssssssss

respiro

Conecto con mi Esencia. es suave y tenaz. siento hormigas por mi cuerpo. al principio apenas son 100 hormigas caminando por mi mano… después se convierten en mil…cien mil…

Luz dorada vibrando

¿os sentís?

ahí, en esta conexión mágica, divina reside el alma de una doula.

en el silencio sagrado, en la sonrisa inocente y cristalina…

Sabiduría fresca y renovada en cada exhalación …

desde ahí puedo estar en Presencia, en Armonía

puedo sentir la Vida y recibirla en Paz

“no hacer” “no interés” “no intención”

mushotoku

siento el suave “va y ven” de mi vientre..

como las olas.. como la brisa de la primavera que está por llegar

sí, ahora estoy conmigo y con vosotras, con el Todo y con la Nada

desde aquí el servicio es inmaculado.. el día a día se convierte en una aventura llena de sentido

en esto consiste el “no hacer” de una doula

gracias por acompañarme en este sentir, en este momento en el Aquí y Ahora

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