hermanas

Esta mañana me he encontrado con una mujer muy especial. Es norteña, como yo. Es más, es de al lado de mi pueblo de origen. Es una mujer muy especial (lo dije ya, pero quiero que quede bien marcado). Ella no es mamá, pero es hija y una grandísima hermana. La Vida nos marca encuentros en los que ella siempre necesita de una sonrisa y en los que yo necesito de unos brazos acogedores. Así que… esta mañana..nos hemos encontrado.

Yo salía más o menos tranquila por la puerta y ella estaba sentada esperando, nerviosa.. triste. Los ojos castaños clavados en el suelo y la sonrisa perdida en el pañuelo. La Vida nos ha acariciado y nos hemos clavado la pupila “¡pero qué haces aquí!” ” ¡siempre te encuentro cuando más te necesito!” … y el día ha tomado el color del cariño sentido. El gris perla de la mañana se ha perdido en nuestros bolsillos.

Esta mujer tan especial llegó a Barcelona para acompañar a su hermana en un posparto llenito de miedos, de sombras puntiagudas, de silencios rotos… Dejó todo lo que allá tenía para cuidar de la pequeña de la casa.

Cada vez que la miro me maravillo del Amor tan puro entre mujeres, entre hermanas… Su apoyo fue fabuloso ya que “la pequeña” retomó su Poder y comenzó a caminar por su propio pie. Re-encontró a su diosa en compañía de aquella mujer con la que, hace tiempo ya, compartió cálido útero y pecho amante.

¡ai *laztana!

Ahora ella mira melancólica el reloj y suspira. Me gusta mucho abrazarla, porque cuando lo hago, siento el latido de una mujer poderosa, dulce, cálida…fuerte! … ella… hace tiempo que se le olvidó de quién es.

Caminamos juntas. Tomamos una infusión. Hablamos de allá y de acá. Retomamos nuestro acento bilbaíno y reimos…. mucho. Huele a yodo, a hierba, a salitre… huele a nuestra Tierra. Como ella, es acogedora, maternal, amorosa, fuerte, sentida pero ambas olvidaron que son perfectas en su naturalidad, en su calidez y fortaleza a la hora de Amar.

Hace un par de horas que nos despedimos. Su sonrisa tímida y plena sigue grabada en mi mente. Ella me mira y me dice “eres mi ángel. Siempre apareces cuando necesito un abrazo” y yo, ruborizada, no me atrevo a decirle “el ángel eres tú, que con el aire que se cuela entre tus pestañas, me devuelves a Casa, al útero de nuestra manada” .

…a Yolanda

*laztana: expresión , en euskera, que puede traducirse como “amante” “cariño” . Modo tierno en el que las mujeres de la casa llaman a sus pequeños. Para mi una de las palaras más bonitas que jamás me hayan dicho.

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