túnel del tiempo

Escribo desde la urgencia, desde el sentimiento dolorido. Comparto mi angustia porque si no la manifiesto quizás se pierda la esencia entre tanto razonamiento.

Mi nacimiento fue por cesárea y lo cierto es que nunca me paré a ver un video sobre ésta. He visto y veo miles de partos fisiológicos y me conmueven de manera sobrehumana. Pero nunca, jamás, me paré a ver uno sobre cesáreas. Sí que tengo mucha información sobre ella, sí que tengo una importante idea formada sobre ella, pero nuna me paré a mirar. Quise creer que era porque no coincidía pero en realidad acabo de saber que la estaba evitando.

Ahora mismo he ido a youtube y he clickado en un video sobre cesárea respetada. Bien, en el momento que he visto la gran herida, y en especial, al bebé arrancado del vientre de su madre  me he puesto a temblar. Mil sentimientos indescriptibles se han apoderado de mi cuerpo y, sin darme cuenta, he  parado la reproducción. Mi mano automáticamente ha dado al stop. Ahora mismo estoy muy revuelta. Siento un gran vacío en la boca de mi estómago. Acabo de descubrir que el sentimiento de “no pertenencia”, de sentirme continuamente “arrancada de mis raíces” sin saber nunca cuáles son, nació conmigo aquel 28 de diciembre. Tomo conciencia de que acabo de dar con una piedra importante en mi Camino y que he de amarla tal y como Es para dejarla ser… para comprenderla

La herida de la cesárea la lleva marcada mi madre en su vientre, en su alma… y  yo que me creí libre de su sombra, descubro que vino conmigo. Aún con todo lo que sé mi cuerpo continua descompuesto. Si me dejo fluir tengo la sensación de abuso. Es como si pudiera sentir las manos de un hombre extraño separándome de lo que más quiero…

¡ay vieja amiga! ¡estabas conmigo y no advertí tu presencia!

Sé que en esta Vida ambas debíamos pasar por este aprendizaje y que ,si ahora se me muestra  la oscuridad, es porque tengo la Luz suficiente para iluminarla. Pero antes de poder poner Luz debía ver hacia donde alumbrar y ahora sé que queda un rincón muy profundo por mimar, limpiar y dejar marchar.

12 comentarios para “túnel del tiempo”

  • Montse Solà dice:

    Yo no puedo ver un parto no respetado. No puedo oir llorar a un bebe. No lo puedo ver en una cunita. Me duele viendolo tragar leche artificial…. y un largo y encaminado ecétera.
    Yo he parido en casa, le alimento el estómago y el alma con mi leche, y duerme conmigo. Y también, un largo y encaminado ecétera. Pero que diferente…
    Todas nacemos, comemos y nos cuidan, pero el COMO importa. Nuestras madres a lo mejor no gozaban de tantísima información como tenenos nosotras. Hacían lo mejor, igual que nosotras. Pero que diferencia….

    Serás una buenísima madre, Erika. Se me caen las lágrimas mientras escribo. Lo leído y escrito remueve mucho.
    Hasta el sábado, que podré abrazarte.

  • LuLa dice:

    No entiendo el dramatismo hacia la cesárea… igual es que soy médico paradojicamente estoy “deshumanizada” como vosotras pensais… pero cómo persona, cómo mujer, cómo, quizá, algún día madre… qué me rajen las entrañas, que me revuelvan el vientre, que me hagan una gran costura… todo con tal de que mi niño viva. Y nos querremos igual.
    Y él no se acordará.

  • Nadia dice:

    Lula, yo no me considero actriz ni dramaturga, y mi hija no recuerda, creo, cómo nació. Pero te aseguro que yo, sin grandes artificios ni dramatismos, me llevaré a la tumba el veneno de saber que se podía haber evitado, que fui un caprichito de mi médico. La voy a querer igual, (más no se puede) pero a ver qué razón le doy para habernos puesto en peligro sin necesidad.
    Da igual… no es necesario que lo entiendas. Con que ni tú, ni nadie más lo viváis, me vale.

  • LuLa dice:

    Yo no creo q hacer cesáreas sea el caprichito de los médicos, si que es cierto que muchas mujeres prefieren hacerlo así, y que muchos ginecólogos preferirán no exponerse al riesgo de un parto vaginal complicado y abrir ante la mínima duda. Por eso, desde el otro lado, desde el lado de los que nos dedicamos a la medicina y vemos cómo cada vez nos critican más, os pediría que no se generalizase tanto cuando se tratan algunos temas, por que a los que tenemos buenas intenciones nos hace sentir como una mierda. Yo no soy Ginecóloga que conste!
    Y una pregunta que quería hacer desde q se de la existencia de las doulas, yo supongo q si hay dudas de que el niño es demasiado grande o se pueden sufrir complicaciones, en ese caso se desestima el parto en casa y esas cosas, no? por mucho que la madre quiera, no? El parto “respetado” es a toda costa a pesar de los riesgos q pueda tener el bebé? Por que lo que lso médicos queremos respetar es que el niño no sufra anoxia, ni la madre shock, ni hemorragias, ni desgarros… ya sea con el parto instrumental, con cesárea o con el bendito parto que no necesita ninguna intervención medica.
    Un saludo de alguien que tiene curiosidad.

  • almadedoula dice:

    Hola Lula
    lo primero te agradezco mucho tu participación. De primeras me gustaría aclarar que no siento que ninguna persona sea ni esté deshumanizada. En mi escrito, que es el relato de mis emociones personales, no critico en absoluto al médico que atendió a mi madre, seguramente él hizo lo que valoraba como mejor (como hacemos la mayoría). Es más, mi relato nace de mi sentir como hija, de cómo mi cuerpo actúa solo ante la visión de un nacimiento como el que tuve. Simplemente esto.
    Por otro lado, por supuesto que si el parto es de riesgo no se realiza un parto en casa. Aunque estas decisiones las toman las comadronas y equipo médico (junto con la madre/ familia). Las doulas NO somos personal sanitario. Acompañamos a la mujer, bebé y familia para que viva la experiencia de parto/ nacimiento como necesita/quiere/siente.
    Personalmente siento que todas las personas nacemos como necesitamos y que en un parto/ nacimiento se mueven muchísimas energías que nos marcan para hacer, en esta vida, lo que hemos de aprender.
    Por otro lado en el parto ha de reinar el respeto que no significa la indulgencia. El trato dulce y amable hace “verdaderos milagros”. Existen cesáreas respetadas. Es decir que es la actitud y no tanto la técnica lo que procura el respeto por la mujer/ bebé.
    Entiendo que pidas respeto y por supuesto que lo mereces. No creo en juzgar ni generalizar. Nadie puede hacerlo. Así que Lula, por favor, siéntete acogida ya que bajo ningún concepto puedo señalarte (ni a ti ni a nadie) con el dedo.
    De nuevo agradezco tu curiosidad. Ante todo somos personas, mujeres, seres inquietos que quieren aprender y crecer.
    Mucha luz linda

  • mamen dice:

    Querida Erika,
    lloro contigo al leerte y te “acompaño” en esta toma de conciencia… encontrarse cara a cara con la vida y sus más duras representaciones a veces duele mucho pero también sana, y nos hace más conscientes de nuestra esencia…la tuya cada día está más clara y es más potente…arrebatadamente poderosa y femenina diría yo…por eso pienso que el camino que has abierto y sigue ensanchandose con cosas como las de hoy sigue forjando tu esencia y desentelando tu luz…
    Entiendo bien tus sensaciones de hoy, yo las tuve hace dos años cuando por primera vez, enfrente mis miedos y reviví mi nacimiento, que por desgracia, sí que se recuerda siempre, y marca para siempre, recordar aquella fría sala, y el llanto de mi madre por la separación, la que nos había marcado durante 25 años, y la presencia no-presencial de tanta gente desconocida.. creo que esas horas fueron las más largas de muestras vidas, y mi madre y yo no las hemos olvidado… para animarte te diré que desde entonces algo cambió entre nosotras, la entendí, la perdone, porque lo que pasó no fue culpa nuestra, ni de nadie, y ella sufrió tanto mi ausencia, como yo la suya… ahora que ha sido abuela, siente de nuevo la punzada dolorosa de los partos que no tuvo, y sufre con mi hermana y su cesárea y sus problemas de lactancia, y sus miedos y sus sombras… somos mujeres, mujeres fuertes, mujeres niñas, mujeres madres, mujeres hijas…y tenemos miedos, pero también la mayor de las fuerzas, la de la vida, una energía inexplicablemente poderosa, que nace de las mismas entrañas..
    También tú la tienes mujer de luz, madre en potencia, doula en esencia, útero en espera, embriagado de amoroso deseo… eso eres tú, sin verte, sin tenerte delante… puedo sentirlo, mujer valiente que sabe acoger sus sombras y sonreirles, y abrazar sus miedos…sonrie y no sueltes nuestras manos…

  • mamen dice:

    querida Lula,
    gracias por participar, por compartir, por sentir, por dudar y no temer…
    lo único que podemos decirte es que en ocasiones los nacimientos de demasiados niños y niñas no son respetados en su proceso sea el que sea (vaginal, cesárea, desgarro…) La demanda y la lucha de cada vez más mujeres y parejas, no es la de un parto y nacimiento supuestamente ideal, no se trata sólo de eso.. como te comentábamos cada ser necesita su nacimiento, y que este le marque el camino, el aprendizaje, los miedos, las luchas, las relaciones, podríamos recomendarte algunos centenares de estudios científicos que explican cómo la vida fetal, el nacimiento y las primeras semanas de vida, marcan el resto de nuestros días inexorablemente… es por eso, que cada vez más, miles de mujeres movidas por su instinto, por su esencia y su capacidad de maternar absolutamente mamífera y animal, luchan como leonas por preservar ese destino incierto a sus criaturas, y procuran en la medida de sus posibilidades y riesgos obstétricos, contar con la máximo información sobre sus embarazos, partos y puerperios y tener el apoyo necesario para salir adelante con la aventura de ser madres conscientes.
    He acompañado a mujeres que han tenido cesáreas respetada, y a otras que han sufrido los peores abusos en partos vaginales, supuestamente etiquetados de naturales, es por eso que debemos cuidar el lenguaje, lo que decimos, y lo que hacemos, porque no todo es blanco o negro, si te fijas estos colores no existen…cada parto y cada nacimiento debe ser acogido por las famílias en su unicidad, en una misma mujer, cada parto es distinto, cada hijo es distinto, cada momento es distinto…
    los profesionales sanitarios deberían como tú, escuchar la voz de estas mujeres, como la del resto de pacientes, y estudiar más sobre la fisiología del parto, para no temer siempre lo peor, para no sentir que deben controlar todo, para aprender a ser, a estar… a hacerse presentes, para devolver a las mujeres la confianza, vosotros, ellos, son los que deben mejor que nadie, recordar a las mujeres que están diseñadas para parir, que pueden hacerlo, que son capaces, que sus hijos las han elegido por ello, y que si hay alguna complicación, pueden contar con ellos y su soporte.. no hace falta hacer nada más, es una cuestión de respeto, de información, y de amor…
    nos queda mucho camino por andar, muchas mentes por abrir, muchos miedos por vencer, pero afortunadamente para millones de madres, cada vez hay más profesionales sanitarios que quieren escuchar como tú, que quieren aprender, saber, entender que sienten y porque luchan estas mujeres y sus bebés…
    en nombre de todas ellas, y en el mío propio, y en el de sus hijos…GRACIAS por abrir tu alma sin miedos…
    mamen

  • almadedoula dice:

    Montse..Mamen
    os abrazo de útero a útero..siento vuestras palabras y me emociona que a vuestros ojos mi Luz dibuje esa imagen .. que mi sombra sea amada y acogida con tanto Amor.
    Somos familia…sois mi gran familia
    os amo

  • LuLa dice:

    Me habeis aclarado muchas cosas acerca de vuestro trabajo, sólo con un par de palabras, y os lo agradezco. Me daba un poco de miedo pensar que desde vuestra opinión se mascaba la idea de la no-necesidad de atención médica del parto, pero ya veo que actuais desde la razón y plena consciencia, y que vuestro empeño se basa en el conocimiento del propio Ser Humano, que coincide con mi labor diaria como médico.
    Desde mi campo del saber, que es la Neurología, conozco las bases del desarrollo (sobre todo cognitivo y conductual) y me fascina, ojalá se llegue a demostrar con la ciencia, lo que como humanos ya intuímos, que con amor y cariño podemos llegar a ser enormes.
    Pequeña Ikka, vuestra historia a mi tambien me hizo llorar y me removio por dentro en una época de mi vida justo en la que yo también vivía una revolución hormonal; Pienso que eso que os separó durante meses ahora te une más a ella y a un mundo en el que puedes hacer muchas cosas buenas. Me gusta la espiritualidad que has alcanzado.
    No digo mucho, pero siento mucho.
    Seguiré en órbita.

  • Paola dice:

    Mujeres, me llegó mucho el leer “el tunel del tiempo”, lo q sintió esa mujer-bebé al ver una césarea… le creo y con el alma la entiendo, les cuento mi pequeña historia, a los 4 meses de edad fui operada 2 veces en menos de 48 hs de intestinos, hace 33 años atrás en los q en el sanatorio en donde estaba no tenía ni terapia intensiva para bebés, siempre pensé y decía los q sufrieron fueron mis padres y familia yo no me acuerdo de nada, hasta q hace poco tiempo haciendo una terapia sanadora con una doctora, “limpiando capas y capas”, trabajando con el cuerpo y con el inconciente, siempre conciente del trabajo (usando varias técnicas entre ellas memoria celular, no viene al caso) llegué a ese momento de mis operaciones y lo q sentí era como q podía volver a re-vivirlo y les juro q sentí una gran pero gran angustia y nudo terrible en la garganta q me hizo llorar desconsoladamente como un bebé y llorar sin parar y casi gritando, vieron como llora un bebé, y lo q recuerdo q sentía es q no estaba mi mamá, q faltaba mi mamá y yo quería a mi mamá, solo eso y tooodo eso, la cuestión es q despues de la terapia voy a lo de mi mamá y le pregunto por esos momentos y me dice q a ella no la dejaban estar conmigo los médicos y enfermeros porq ella les decía q me hacían mal y no los dejaba trabajar, entonces si bien estuvo en la puerta de terapia tooodo el tiempo y entraba a verme en momentos la sacaban y yo bebé no entendía porq mi mamá no estaba conmigo era lo único q necesitaba, ahi tomé verdadera conciencia de lo q es su mamá p todo bebé y al traerlo a la conciencia pude en cierta forma “superarlo” y sacarme un gran peso de encima, y es por eso q estoy a favor de la crianza con apego, del cuidado desde la concepción de los hijos, del parto respetado, y siento también q soy una doula de alma como son uds., gracias por escucharme un abrazo, Pao.

  • almadedoula dice:

    Primero de todo Nadia me consta porque lo veo y porque lo siento que eres una extraordinaria mujer y una maravillosa mamá. Eres dulce atenta, preciosa..llena de magia de vida. Sé que siempre te digo “linda cada uno necesitamos un nacimiento y ella necesitó éste” pero comprendo que la huella del “y si” sigue presente. Sea como fuere ella os eligió a ti y a él y sin duda hizo una elección maravillosa. Yo siempre pienso en que sin haber vivido lo que viví en mi infancia no estaría tan comprometida con la vida. Yo necesité esta experiencia, que aunque a veces duela, el dolor me recuerda que soy capaz de mirar al frente y nacer de nuevo..cada día.

    Segundo comentario pequeña Lu qué emoción descubrir que Lula y tú sois la misma. Jamás siento que nadie esté deshumanizado pero ahora, al saber que eres tú, doy fe que no estás ni eres deshumanizada. Sin duda todas trabajamos por lo mismo el Amor incondicional el redescubrimiento de los seres divinos que somos. Así que preciosa siéntete como en casa. te agradezco tu curiosidad y tu aportación profesional. Porque es curioso pero saber que la dulce soñadora de Lu es una gran neuróloga me emociona. Hemos crecido..seguimos creciendo, pero sé que ambas conservamos a la niña risueña danzando en nuestra sonrisa.

    Y Paola mil gracias por compartir..por abrirte con nosotras. Es tan bello permitir que te rocen el alma y abrirte.para mi es un regalo que lo compartas. Te abrazo muy fuerte..muy tierno…

    (Montse y Mamen sois unos angelotes)

  • Andreina dice:

    Ahora que leo este post recordé una vez más que mi mamá siempre me cuenta que lloraba muchísimo cuando el doctor le dijo “que ella no podía parir normal” sino que tenia que ser a través de una cesárea. Ella me cuenta eso, que no podía dejar de llorar, ahora muchos años después de haber leído por primera vez sobre las mujeres mexicanas que acompañaban partos, después de escuchar a mis abuelas decir con emoción que ellas parieron en su casa “sin nada de medicinas” entiendo entonces las lagrimas de mi madre y cuánto amor veo en ellas, porque entiendo entonces su deseo y la amo por no alegrarse como la mayoría de mujeres que conozco de que le recomendaran una cesárea.

Deja un comentario