caen las cortinas

Escribo desde mi útero, sabiendo que lo que ahora diré llama a la controversia y que profundiza donde duele. Como sea, la intención es la de conmover no revolver y vomitar insultos ni descalificaciones. De primeras aclaro que para mi TODA MUJER ES MI HERMANA y que ellas, ahora, son mi prioridad. Que como hermanas somos diferentes pero el palpitar es el mismo. Lo que ahora escribo no trata de criminalizar ni señalar con el dedo. Que se abstenga aquel  de señalar con el dedo y tachar de bruja, puta o impía a cualquiera de mis hermanas (hermana si tú señalas con el dedo a alguna de nosotras por favor fíjate que al alzar tu índice hay 3 dedos que también te señalan a ti, reflexiona y siéntete una entre todas). Este texto nace de la reflexión pura y sentida, os invito a acompañarme:

Acabo de ver un documental muy recomendable sobre el movimiento social y feminista francés Ni putas, Ni sumisas. Se llama Soraya, Nadjet i les altres (“… y las otras” está en català). En el documental se muestra cómo un grupo de mujeres se moviliza para concienciar a las mujeres, niñas, hombres y niños de los barrios marginales franceses (y del resto también) de que por ser mujer de origen inmigrante (puede ser la 4ª generación en Francia y no ser aún considerados francesas!) con intención de estudiar y ser independiente no se es puta. Y que para no ser tratada de este modo (violaciones sistemáticas, ataques físicos y verbales y demás aberraciones)  muchas deciden volverse sumisas. Reivindican que la mujer es más que eso y que se ha de tomar conciencia para actuar.

Sin duda en los siguientes links encontráis la información más ampliada que la visión resumida que yo os ofrezco aquí:

http://www.niputesnisoumises.com/

http://www.mediterraneas.org/article.php3?id_article=499

Hasta aquí no podía estar más unida a estas hermanas. Sin duda siento que su labor es muy muy necesaria, pero en el documental algunas mujeres hablan del logro que supone para la mujer la píldora anticonceptiva, el aborto y la anestesia epidural en el parto. Así como de las bondades de ser trabajadoras y no simples amas de casa.

Vale. Ahora comienza mi reflexión:

Sin duda alguna valoro que la contracepción es una herramienta muy útil para conocer el cuerpo de la mujer. Conocer su fertilidad y los ciclos naturales, pero rotundamente niego que la píldora nos haya ayudado a ser independientes. Bajo mi propia experiencia siento que nos hace dependientes de las farmacéuticas y nos borra cualquier memoria intuitiva e instintiva de nuestro cuerpo. La píldora nos anestesia de nuestro ciclo y nos vuelve lineales, tal y como son biológicamente los hombres (es genial que los hombres sean lineales pero nosotras somos cíclicas por algo!). Además de que grandes estudiosos y científicos muestran lo perjudicial y tóxico que es para nuestra salud. La píldora es un gran experimento en el que las mujeres somos sus cobayas pues a largo plazo los efectos aún están por medir. Además es cómico que la mujer sea fértil durante 3- 4 días (a lo sumo) y hemos de ser nosotras las que tomemos anticonceptivos de manera periódica mientras que los hombres son fértiles en todo momento y no han de tomar nada! (no creo que hayan de hacerlo, pues serían dependientes de farmacéuticas y desconectados de su naturaleza). En definitiva, en este punto quiero aportar mi granito de arena para avanzar en la reflexión de la “conquista de la independencia femenina” pues mientras que la contracepción y concepción son herramientas útiles para conocernos, la píldora no es en absoluto “empoderadora”. Lejos de ayudarnos a ser más nosotras, nos aleja de nuestro Ser femenino y “cierra el pico” a nuestro Cuerpo.

Vale, ahora llega otro tema peleagudo: el aborto. Y es peleagudo porque muchas personas se alteran de sobre manera al tratarlo y entiendo que es delicado, pero si se trata desde el respeto quizás podamos llegar a algo. Bien de primeras siento que el ser humano (hembra o macho) no tiene el magnánimo poder de quitar o dar la Vida. Es el universo en su plenitud quién permite que se manifieste a través de nosotros. Vivir o morir son dos caras de una misma moneda y, ninguna es mala o buena. Pero bien, lejos de mi sentir más espiritual, creo importante resaltar que la mujer ha de tener derecho a ejercer su responsabilidad con su propio Ser, con su propio Cuerpo. Veo injusto que muchas mujeres mueran por infecciones al haber abortado de manera clandestina o que muchas sean tratadas como escoria por haber optado por esta opción. Sin duda sé que tomar esta decisión no es nada fácil para ninguna mujer y que muchos embarazos son fruto de violaciones y atropellos a la razón y al sentimiento. Sin embargo he de manifestar que dudo mucho que abortar nos libere de algo. Dudo que abortar nos de poder sobre nuestro Cuerpo. De nuevo somos intervenidas por manos ajenas y nos hacemos dependientes de la situación económica y social de un país. De nuevo siento que estamos sutilmente manipuladas. Ser dueñas de nuestro Cuerpo es conocer, amar y honrar nuestro Ser, cada poro de nuestra piel. Esto supone poner freno ENTRE TODAS  a los abusos de poder, a las concesiones sexuales cuando no queremos, a conocer nuestra sexualidad y a no tenerla miedo. Para mi esto es Poder. Decidir con quién y cómo deseo fundirme en el sexo. Comprender que engendrar es uno de los poderes más valiosos de la feminidad, pues es la Creación en estado puro. Amar nuestro Cuerpo para entender el porqué de tener que hacernos respetar y valer. Esto para mi es ser independiente.

Y no planteo “no al aborto”  ni “abajo la píldora” como lo hace la Santa Madre Iglesia. Aquella que nos condena por el hecho de ser hijas de Eva “la pecadora”. Aquella que se suma al carro de “la Vida” cuando lo que quiere es lo de siempre “someter a la mujer, porque su Cuerpo es pecaminoso y ha de mantenerse en orden y pureza”. Esta iglesia que trajo consigo el oscurantismo y las hogueras en las que ardieron miles de mujeres. La misma que, de manera rotunda, nos recuerda que “pariremos con dolor” pues hemos de pagar por lo que hizo nuestra madre Eva. No confundáis mis reflexiones, por favor, con el atropello a la razón y al sentimiento de esta Empresa. Pues la Iglesia (no hablo de los creyentes de a pie) ha cubierto un velo de oscuridad e “impudicia” a la naturaleza femenina. A día de hoy muchas mujeres sienten su cuerpo como ajeno, su regla como un castigo y su maternidad como un sacrificio.

Ahora bien algunos movimientos feministas, o al menos en sus comienzos, piden y pidieron lo contrario como derecho propio. Al exigir independencia e igualdad, muchas mujeres pasan del padre/ esposo al médico/ psiquiatra. Yo ,hoy, apuesto por volver a nosotras. Viajar hacía nuestras raíces y SENTIR qué queremos de verdad. Intoxicar nuestro cuerpo cada mes, parir drogadas, anular nuestro instinto materno en pro de la producción NO ES INDEPENDENCIA NI IGUALDAD. Estos son otros yugos. De nuevo hemos vuelto al redil, por muy diferente que nos parezca. Seguimos teniendo rejas en nuestras nuevas celdas. Ahora no hacemos lo que mi esposo reclama sino lo que exige mi jefe.

Hermanas abramos los ojos y despertemos. Pongamos las manos en nuestro vientre y SINTAMOS. Nuestro Poder no es el de envenenarnos. No! Va mucho más allá. Es el de habitar nuestro cuerpo, nuestra psique. El de hacer lo que intuimos y recobrar la valía apoyándonos las unas en las otras.

Por favor abandonemos las luchas entre nosotras. Dejemos de llamarnos putas o señalar a las que creemos sumisas. Mientras sigamos divididas la sociedad patriarcal vencerá. Es momento de unirse y que nadie, NADIE, se atreva a juzgar!

Con todo mi Amor

Erika

9 comentarios para “caen las cortinas”

  • LuLa dice:

    uy… te falta hablar de la depilación…

  • Aura Violeta dice:

    no creo que el tema aborto sea mas delicado que el tema de fumar… si que tenemos el poder de dar y quitar la Vida, sobre todo de darla, pero quitarla es cuestion de Conciencia, hay que empezar por aceptar lo que hemos estado haciendo, cada hembra en este planeta conoce las hierbas necesarias para producir un aborto, y lo hacen y cuando Desean se vuelven a preñar, pero ninguna hembra como la Mujer tiene la cabeza llena de ideas ajenas a lo que le conviene o no Verdaderamente y eso, la culpa es la que ancla y envenena. Creo que en Verdad lo unico que cada Una humildemente puede hacer es Decidir para Si misma, segun el nivel de Conciencia que haya decidido tener en El Momento, NADA sucede sin autorizacion previa dEl Creador/a, y la Eleccion que cada Una toma sin duda es la Mejor porque despues de todo es la mismisima Diosa quien lo esta decidiendo, es Hora de asumir y respetar El Poder. el problema de la Muerte no es la Muerte(La Vida es Eterna), sino las ideas egoistas que giran en torno a esta, que nos hacen dependientes de las decisiones de otr@s, es cuestion de limites… no nos afecta si otra interrumpe o no SU Embarazo, si le dio teta o no pudo,etc.. en cambio el tabaco que nos aniquila lentamente cada dia, esa Muerte legal si que nos afecta y destruye a Tod@s.
    ♥namaste

  • sara dice:

    Comparto contigo todo tu sentir.Gracias por ofrecernos esta reflexión y por la unión que nos brindas.

  • Edu dice:

    Gracias por compartir, por tu sinceridad y tu visión aunadora.

  • Blandola dice:

    HOYGAN, KIERO HAYUDAR A LA REBOLUCION, DONDE HEMPIEZO?

  • Grand Erika!!! mas claro, hechale agua.

  • [...] Más allá del feminismo, por Erika (Alma de Doula) Mientras que la contracepción y concepción son herramientas útiles para conocernos, la píldora no es en absoluto “empoderadora”. Lejos de ayudarnos a ser más nosotras, nos aleja de nuestro Ser femenino y “cierra el pico” a nuestro Cuerpo. A día de hoy muchas mujeres sienten su cuerpo como ajeno, su regla como un castigo y su maternidad como un sacrificio Intoxicar nuestro cuerpo cada mes, parir drogadas, anular nuestro instinto materno en pro de la producción NO ES INDEPENDENCIA NI IGUALDAD. Estos son otros yugos. De nuevo hemos vuelto al redil, por muy diferente que nos parezca. Seguimos teniendo rejas en nuestras nuevas celdas. Ahora no hacemos lo que mi esposo reclama sino lo que exige mi jefe. [...]

  • Completamente deacuerdo contigo, paradójicamente la dificultad más grande al tocar estos temas es la falta de tolerancia para entender que lo que se prima es nuestra naturaleza y sentir milenario, sólo hasta cuando nos reencontramos y nuestras hermanas se reencuentren con su sagrada sangre empezarán a navegar dentro su maravilloso ser. Muy buen post!

  • muy de acuerdo, me siento shockeada…

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