Yo amo a mi vulva

Mi sexo es mío. De nadie más.

Yo descubrí el placer cuando era muy pequeñita, creo que, como muchas niñas, investigué mi cuerpo hasta encontrar “la tecla”. Recuerdo que esto ponía nerviosos a mis padres y les entiendo muy bien. Mi madre, como muchas madres, se crió en un ambiente en el que “tocarse” era sucio, era malo, era el camino directo al infierno. Sé que la historia hubiera sido diferente si hubiera sido un niño. A día de hoy que un niño se masturbe puede suscitar alguna risa nerviosa pero sus padres no se sentirán tan incómodos (seguramente algún padre se sentirá orgulloso) como si fuera una dulce niña de bucles dorados que se pasa todo el día “jugando” con su osito de peluche (en mi caso era un dragón rosa).

Bien, creo que un embarazo sano pasa por una sexualidad sana y ésta pasa sin lugar a dudas por una autoexploración sin tapujos, alegre y llena de fantasía. Ésta es la exploración típica de los niños y niñas en edades tempranas.  ¿Quién de nosotras no descubrió lo que le diferenciaba de los niños con su hermano o primo? ¿Quién no se dio sus primeros magreos con su amiguita, vecina o prima? La cuestión es que en nosotras no había malicia ni pecado, pero sí en los ojos atemorizados de nuestros padres. Y esto es lo que nos hizo sentir sucias, porque además “una niña no tiene deseo sexual” porque tooooodo el mundo sabe que el apetito sexual es propio de los niños o futuros hombres (por supuesto heterosexuales!). Las mujeres no sentimos ni padecemos hasta que encontramos a nuestro príncipe azul con un magnum 45 entre las piernas y nos lleva a la isla del placer, en la que sólo podremos estar si vamos de su mano.

Es curioso pero yo siempre sentí que hacerme el amor a mi misma me daba muchas más satisfacciones que algunos  encuentros fortuitos en la tercera fase. Lo cierto es que hasta hace muy poquito no pude abandonar la sensación viscosa y oscura que me invadía cada vez que acababa de llevarme yo solita al séptimo cielo. Siempre me sentía sucia, culpable como si estuviera traicionando a mi pareja, a mis padres y a la humanidad entera. Todo por ser mujer y tener apetito sexual, todo por disfrutar conmigo de mi… porque claro eso las mujeres decentes no lo hacen… y bastante racioncita de “fresca” y “rarita” tuve yo en mi adolescencia.

Ahora me siento muy feliz al conocer estudios que demuestran que un autoconocimiento profundo y satisfactorio de mi cuerpo de mujer aumenta mi autoestima y me protege de dependencias tan dañinas como la de la búsqueda perpetua del príncipe azul o la de entregar mi cuerpo a los médicos el día que vaya a hacer algo tan natural y sexual como parir.

Mi sexo es vital para mi. Es centro de poder y sabiduría. Es el epicentro del placer. Es mi cálida cueva a la que sólo permito entrar a quién yo quiero y en la que  juntos podemos disfrutar. Es mi lugar sagrado, mi templo. Mi vulva es preciosa, tal y como lo es mi vagina. Ambas son activas, como activos son mis pechos, como activas son mis sinuosas caderas. Nada en mi cuerpo de mujer es pasivo y destinado a ser activado por manos ajenas.

Sin duda amarme cada viernes por la mañana es uno de los mayores regalos que puedo darme sin coste alguno.

El placer comienza con una misma y después se puede compartir (si se quiere). Es precioso reconocer nuestro potencial y sonreír a la mujer ruborizada y acalorada del espejo ;)

Feliz re-encuentro, hermanas!!

8 comentarios para “Yo amo a mi vulva”

  • monica dice:

    y nuestro útero? ese que la sociedad patriarcal ha conseguido desconectarnos y ya no sentimos siquera, y ni nos acordamos de que existe? te recomiendo que leas “pariremos con placer” de c.rodrigañez, donde recuerda el papel que tenía el útero y la energía femenina hace miles de años, cuando la sexualidad femenina no estaba reprimida, las niñas bailaban danzas en círculo que movilizaban y daban vida a sus úteros, que era fuente de placer (nos hemos quedado sólo con dos orgasmos: el clitoriano y el vaginal, pero hay otro!!) y donde parir no dolía!! duele sólo desde que tenemos nuestros úteros contraidos, muertos.

  • almadedoula dice:

    Mónica
    al 100% contigo. Ese libro es revelador, de hecho Casilda marcó un antes y un después en mi Vida. Yo trabajo muchísimo con el útero, acompaño a mujeres para que lo sientan y lo disfruten!!
    Somos increíbles de arriba a bajo!

  • Carolina dice:

    os paso la web de casilda, porque sus libros están para descargar gratuitamente en pdf, a mi también me marcó un antes y un después, a veces doy charlas sobre ellos, y trabajo como terapeuta corporal
    http://www.casildarodriganez.org

  • Sofia dice:

    Gracias…. por el post y por el link…. hoy es mi cumpleaños y creo que me acaban de hacer un lindo regalo :)

  • Yo tambien suelo usar los viernes en la mañana para mi comienzo de mi dia destinado a MI. Saludos desde Lima.

  • Carmen dice:

    No hay pecado por que no existe la cusa pecadora, no existe el perdón por que no exime la causa del mal, no existe nada si no se puede transformar. Energía femenina masculina, energía ígnea dotada por la creación, se crea y se recrea a si misma, llena de belleza la vida, y la realiza en cada acto, nada hay fura de esto, nada hay fuera de ti, tu unidad es creativa,eres la flor del sol, la Eguzki Lore. Sol central del que todo procede para la manifestación de lo que E.En amor. Carmen

  • No hay pecado por que no existe la cusa pecadora, no existe el perdón por que no exime la causa del mal, no existe nada si no se puede transformar. Energía femenina masculina, energía ígnea dotada por la creación, se crea y se recrea a si misma, llena de belleza la vida, y la realiza en cada acto, nada hay fura de esto, nada hay fuera de ti, tu unidad es creativa,eres la flor del sol, la Eguzki Lore. Sol central del que todo procede para la manifestación de lo que ES. En amor. Carmen

  • Voldi dice:

    Jo… como quisiera ser una lesbiana

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