Archivo de abril de 2011

Erika ¿eres madre?

Si no naciste de mi vientre

y cada noche sueño con tu melena,

Si cada vez que las veo sonreír

me pregunto cómo nos veremos tú y yo sentados aquí…

Si yo ahora, por ahora, no soy tu madre

y tú, por ahora no eres mi hijo…mi hija

sólo me queda aceptar que la maternidad debe ser algo más que soñar…

Pero si no tuviera esa capacidad de amarte

sin saber de tu mirar

Si me olvidara de guiñar un ojo a la luna cada vez que tu padre y yo nos amamos

yo no sería tan madre tuya como lo soy ahora…

…ahora, por ahora, en el momento presente en el que mi carne y la tuya no son una…

Si saliera a la calle y pudiera decir, sin miedo a temblar,

que la Vida es bella cuando aún estás por venir

me sentiría más libre… más yo…menos ella

Ha sido duro pedirle a tu hermano de las estrellas que volviera

sabiendo que, en verdad, tú, aún estás por darte a conocer…

Si supiera cuando vas a venir no tendría gracia

eso quiero creer…

La cuestión es que

si dejara de creer en la magia

no podría ser tu madre… porque me estás enseñando a creer sin ver…

a sentir sin mentir…

Vulnerable y vital, miro de frente  la promesa que, cumplida o no, me asegura que la Vida, en mí, seguirá…

Sintiendo…

de cara, frente a mï

Si pudiera mirar más allá de la pasión de negar mi viento

si en algún momento mi cuerpo de mujer se abriera ante mí

y mi mente de incrédula pudiera ver lo bella que soy

quizás dejaría marchar a estos fantasmas..

que me dicen que no puedo dejarte marchar.

¿Cuántas veces te miras al espejo y no encuentras a quién buscabas? ¿De cuántas maneras giras tu perfil para poder aproximarte a esa idea que dibujas de ti bajo las sábanas?

Ser mujer, en mi, ha pasado y pasa por tantos colores que puede ser que un día explote en mil y un pétalos…

imprevisible,

inmanejable,

innegable,

incoherente,

insensata…

definiciones que hablan de lo que no soy para aproximarme un poco más a lo que soy

¿Por qué el “no” nos da más margen para definirnos? Puede ser porque no tengamos ni debamos tener etiquetas que nos hagan encajar y con ello, amputar el universo que somos. La matria que una es con o sin derecho de residencia.

Ahora, sola con Lola y Taisen (perra y gato), frente a una cámara, me atrevo a fijar la pupila y verme por el objetivo. Me da mucha vergüenza y no quiero sentir que la que mira soy yo, que la que desea mostrarse bella ante vosotras soy yo.. que yo también sé coquetear y también necesito de la autorización femenina para sentir la belleza de mi cuerpo joven.

Ser mujer, en mi, pasa por una aventura intensa sin fin y yo sola me repito: Erika, creo que esto es vivir…

*Escucho Little Life de Rachael Yamagata