de cara, frente a mï

Si pudiera mirar más allá de la pasión de negar mi viento

si en algún momento mi cuerpo de mujer se abriera ante mí

y mi mente de incrédula pudiera ver lo bella que soy

quizás dejaría marchar a estos fantasmas..

que me dicen que no puedo dejarte marchar.

¿Cuántas veces te miras al espejo y no encuentras a quién buscabas? ¿De cuántas maneras giras tu perfil para poder aproximarte a esa idea que dibujas de ti bajo las sábanas?

Ser mujer, en mi, ha pasado y pasa por tantos colores que puede ser que un día explote en mil y un pétalos…

imprevisible,

inmanejable,

innegable,

incoherente,

insensata…

definiciones que hablan de lo que no soy para aproximarme un poco más a lo que soy

¿Por qué el “no” nos da más margen para definirnos? Puede ser porque no tengamos ni debamos tener etiquetas que nos hagan encajar y con ello, amputar el universo que somos. La matria que una es con o sin derecho de residencia.

Ahora, sola con Lola y Taisen (perra y gato), frente a una cámara, me atrevo a fijar la pupila y verme por el objetivo. Me da mucha vergüenza y no quiero sentir que la que mira soy yo, que la que desea mostrarse bella ante vosotras soy yo.. que yo también sé coquetear y también necesito de la autorización femenina para sentir la belleza de mi cuerpo joven.

Ser mujer, en mi, pasa por una aventura intensa sin fin y yo sola me repito: Erika, creo que esto es vivir…

*Escucho Little Life de Rachael Yamagata

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