el día 30

 

Este jueves 30 dije adiós y me tembló la voz.  Me anuncié que ese día, el rumbo de mi cascarón de nuez cambiaría. Sería, por fin, lo que yo deseara PERO sin agobios ni inseguridades.

Hoy, a día 2, tiemblo.

Navegar en mi deseo y de capitana de mi Vida es espléndido pero también asusta, porque de tanto en tanto necesito que el cielo me acaricie y las estrellas me digan que voy bien, que el rumbo de mis sueños lo cuidan las hadas y los duendes de mis días de nebulosa…

El jueves, a eso de las 10 de la noche, mi Vida, mi rumbo sumaron una estrella. Desde entonces hasta ahora y ,por mucho tiempo, mi navegar cuenta con un horizonte anaranjado… enternecido… pues el jueves, a petición del rey duende  y la reina de las hadas me convertí en la madrina de la Gran Hadä.

Nunca imaginé nada así para mi

Nunca supe de tanto amor y tanta responsabilidad

Nunca supe ni sabré a dónde nos lleva seguir el latir del alma…

Mi niña hadä, mi luna de verano… la flor sagrada de mi jardín tardío…  Ahora, ahora navego y tú estás ahí, cubriendo mi cielo de sonrisas de duende. No estoy sola, nunca lo estuve pero sentirte así, así de segura en mis brazos me devuelve la mirada de loba de mar

… No habrá océanos que se nos resistan! Los grandes piratas nos cuidarán en cada isla…

s.u.s.p.i.r.ö

Sí, el jueves 30 comenzó mi viaje de nuevo y ¿sabes? la brisa ahora mismo, acaricia mi pelo…

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