Creö luego existö

Hace tiempo que no escribo en este bitácora. Hace el tiempo necesario que no me dejo fluir en este rinconcito. Como todo en mi vida, sólo acudo cuando siento la llamada. Hoy siento que deseo compartir con vosotras- y vosotros- lo que se cuece en mí.

Desde hace unos meses mi vida la pinto de colores diferentes. Quizás los mismos pero con mayor intensidad. Desde que terminé mi período laboral en El Safareig- entidad dedicada a la atención, recuperación y prevención de la violencia machista en la pareja- mi vida … Es. Bien, de acuerdo, siempre fue pero creo que muchas sabéis por dónde voy. Por fin he apostado por mis sueños y con rotundidad he dejado al miedo de lado- ¡éste siempre vuelve!- Desde entonces la vida ha mostrado dulzura y cierta acidez, los sabores justos para que yo aprenda. El mismo día que terminé en la entidad dos personas maravillosas me concedieron el honor de ser “padrina”- madrina en versión catalana- de la niña más importante en mi vida. Este regalo ha sido mi amuleto en estos meses, pues ¿qué mejor manera de comenzar que sentir todo este amor y toda esta confianza?

Pero ¿de qué se compone mi”nueva” vida? se compone de cero separación entre deseo y acción. Me dedico a mis dos trémulas pasiones: escribir mi primera novela y facilitar talleres de autoconocimiento del ciclo femenino. ¡Toma ésa! Además colaboro una tarde y una mañana en la librería de mujeres Pròleg. Sin duda soy una mujer muy afortunada… ¿de veras?

…aquí comienza el punto que deseo profundizar en vuestra compañía.

Siempre sospeché que la estrella de una se componía de algo más personal que el azar. Más tarde confirmé que, para mí, el azar no existe y que “mi estrella” dependía de mí y de mi relación entre mi consciente-inconsciente- divinidad. Ahora sé que quién alinea los tres es la voz del deseo escuchada y atendida. Con lo que no, no creo que tenga más suerte que cualquier otra que está en una oficina o en una escuela o en cualquier lugar haciendo lo que no desea. En mi caso y gracias a la confianza incondicional de mi compañero y mi familia, he optado por dedicar mi vida a lo que amo, con el único fin de no reprochármelo a mí misma cuando tenga 85 años.

He crecido al lado de un gran hombre. Un sabio que siempre ha suspirado por encontrar su lugar, su momento… Le he visto palidecer y perder brillo. Le siento, cada día, olvidar lo que es y perderse en el “yo pude haber” ” y si hubiera”. Yo he aprendido de él una lección magistral. Sus miedos no serán los míos y yo saltaré. ¿Y la red? Confío en que aparezca en algún momento… A veces esto me da pánico. A veces, muchas, me hago un ovillito en las escaleras y Alex tiene que venir a desenredarme a base de risas y alguna palabra seria. A veces deseo buscar una nómina y abandonar. Pero eso son sólo a veces. Vivir a través de mi creatividad me mantiene viva, despierta. Quizás es lo que más humana me hace. Siempre dije que las nóminas me vuelven oruga. Duermo, trabajo lo que toca, como, duermo, trabajo lo que toca, como, compro, duermo, trabajo lo que toca, como, compro, duermo… De este modo olvido lo que deseo hacer, en este momento, con mis habilidades. Mi madre me trajo a este mundo para hacer algo de provecho para mí y para la humanidad. Puede sonar mesiánico- a mí me suena así- pero siempre creí que cada persona tiene una misión y que las “instrucciones” las da el deseo albergado en nuestro cuerpo.

Pero bien, aunque ya soy una joven mariposa sigo comiendo y durmiendo y comprando y trabajando pero, esta vez, en lo que deseo. Mi relación con el dinero siempre ha sido tormentosa. Aprender a verlo como “algo más” me cuesta horrores y más aún aceptar que mis pasiones merecen una retribución. Todavía recuerdo a mi padre decirme siendo un mico “Corazón, dedícate a escribir. Serías una gran escritora” y yo responder histérica “Eso jamás. Mi arte no se vende” y él reír, reír y reír para espetarme algo increíblemente doloroso y cierto “Te parece más honroso ser explotada por otros haciendo lo que detestas para malvivir que dedicarte a lo que es tu don y pasión. ¡Qué lástima!” Aquí no supe nunca qué decir. Lloraba de la rabia. Siempre acababa llorando. Desde hace meses sonrío al recordar esta escena. He aceptado  vivir en el arte no de él. La expresión “vivir de” me dibuja una carencia enorme, como que si no existiera lo que sigue a continuación del “de” una no viviría. Yo vivo sí o sí, hasta que me muera. Vivo gracias a mi pasión, la cual entraña esfuerzo. Cada día dedico tiempo a automotivarme, a creer en mí, a darme espacio, a aprender a trabajar siguiendo mis impulsos, a jugar para dejar fuera la lógica, a llorar y volver a empezar, a temblar de angustia para temblar de emoción… Sí, es un camino de rosas, que nadie me malinterprete, pero todas las rosas llevan espinas. En mi vida nunca había dedicado tanto de mí a mis sueños. Me cuesta horrores porque desde siempre nos enseñan a trabajar para los sueños de los otros. Comprender que no hay más límites que los que yo misma me pongo me llega a enervar y superarlas me llena del mayor de los orgullos.

Además para que mi labor haga su servicio necesita de la otra/ otro. Me debo a la confianza que las mujeres depositan en mí para ser acompañadas en su Camino. El compromiso de cada una de las mujeres que se siente atraída por mis talleres es indispensable para que mi labor cobre sentido. Este compromiso se evidencia con el dinero y aquí tocamos una piedra oculta que siempre temí sacar. Cuando trabajaba como doula de mujeres- madres me costó mucho creer en que merecía dinero por mi dedicación. Poco a poco fui trabajando esta relación. En no pocas ocasiones tuve que explicar mis motivos a viva voz. El dinero nos sirve. El problema es servir nosotras/os al dinero. Como mujer que vive en su creatividad preciso del dinero para hacer viable mi elección de vida. Me fastidia haber visto al dinero siempre desde una óptica patriarcal. Sin duda es una energía más que depende del valor que se le dé. No comprendo porqué merezco dinero por cumplir el sueño- interés de una gran empresa y lo dejo de merecer cuando me dedico a mi pasión puesta al servicio de las mujeres/ hombres. Desde hace bastante tiempo he decidido predicar con el ejemplo. Mi manera de apostar por mis sueños es apostando por los sueños de personas que viven como yo. Así que antes del H&M apuesto por diseñadoras artesanas creativas, antes del Mercadona pongo mi dinero en nuestra cooperativa de consumo ecológico… Esta es mi manera de dar solidez a lo que me he negado a admitir para mí: que mi labor nace del fondo de mi útero hacia el útero de todas las mujeres; que es una labor llena de dignidad y que el dinero es una pieza más que permite que esta mariposa continúe con el vuelo. El dinero no es malo ni bueno, simplemente Es y la dirección que toma se la damos nosotras/os. Yo misma me canso de hablar del patriarcado y verme envuelta en la pelea constante del dinero. Colaboro con mujeres que se dedican a su pasión y temo cuando, por falta de reflexión, veo peligrar nuestra labor. Mujeres que invierten su tiempo, su amor y su esfuerzo en crear espacios, objetos, servicios que ayuden a las mujeres a ser quién ellas realmente son. Mujeres, que como yo, viven aterradas por si son castigadas al haber atendido a su deseo. Mujeres que necesitan de la confianza de las mujeres a las que se dirigen, para mantener el sueño real y construir juntas, un mundo diferente. Sin embargo aún seguimos creyendo que el dinero sólo es para las farmacéuticas, las industrias alimentarias y las textiles. Nos parece loable el trabajo de estas mujeres pero seguimos cuestionando si deben cobrar o no. Como siempre digo… soy una joven mariposa, vuelo pero no vivo del aire… Ayudo a costruir puentes pero se precisa la materia y el compromiso para hacerlo.

jugär es la clave de la vida

Sí. Así voy tejiendo mi Vida. Revisando mi relación con lo material, con lo etéreo… He vuelto a quererme, a dejarme querer. Estoy aprendiendo a decir lo que siento y a no sentirme culpable. A ser responsable conmigo y con los pequeños que tengo bajo mi ala, pues de entre los regalos dispuestos estos meses cuento con otro realmente especial: Ollie, mi sobrino. Desde que decidí vivirme y darme tal y como soy, a mi vida han llegado  una niña y un niño para ser amados, cuidados y atendidos en todo mi goce y responsabilidad. Mayor motivo aún para apostar por mis sueños, pues éste es el legado que les dejo a ellos: el ejemplo de una mujer que un día, cansada del gris metropolitano, decidió pintar la realidad del color de sus sueños. Deseo que Bruna y Ollie nunca tengan que deconstruir su lógico mundo para llenarlo de la magia que ya palpita en su interior. Como su Guardiana siempre estaré ahí, soñando con ellos, creando realidades únicas… majestuosas… llenas de su deseo. Porque al final, lo que nos llevamos es la magia de haber desplegado nuestras alas y haber contagiado al mundo de fe en una misma…

“Por mí y por todas mis compañeras y por mí primero”

 

 

Estas palabras nacen para Bruna y Ollie y para aquellas/os que deseen hacer algo por sus sueños.

Para saber más de mis labores:

El Camino Rubí: talleres para mujeres

Le fabuleux destin d’Ikkä: escritura/ fotografía creativa

 

 

8 comentarios para “Creö luego existö”

  • Alex dice:

    “…

    Los sueños pasaban a una velocidad de vértigo a su alrededor. Pensamientos olvidados, sentimientos profundamente arraigados desaparecían como por arte de magia, las ideas confusas propias de la velocidad adquirida hacían acto de presencia.

    -Llegó el momento… (ZIIIIIIIIP)

    El paracaídas nebular se abrió y se desplegó por completo, haciendo visibles las estrellas que lo componían. Estrellas de ahora y de antes, estrellas que siempre la acompañarían allá donde estuviera, allá donde fuera. Estrellas de la guarda.

    La tranquilidad absoluta se adueñó de la situación. El silencio se hizo, acompañado de una leve brisa fresca y primaveral que hacía cosquillitas en sus finos y helados pies descalzos.

    Cuando éstos tocaron tierra, una mano agarró firmemente su brazo….
    Había llegado a su destino…y no estaba sola.

    Llegó el momento de ser feliz.

    “A veces, el salto más grande es el más sencillo. Solo hay que estar decidido y sereno.
    Y un empujoncito nunca viene mal.”

    …”

  • Amamadoula dice:

    Dedícate a escribir, sin dudarlo, la pasión que pones en ello penetra con fuerza en los corazones de quienes te leemos.
    Y de nuevo me identifico en tus palabras… Mi lucha con el dinero tiene un mismo trasfondo. También me ha costado “aceptar” que, por hacer algo con lo que soy feliz, he de cobrar. Quizás por eso me ha costado… despegar. Pero he entendido que es necesario, porque como bien dices, el dinero sólo es. Y de esta forma, cobrando en justa medida por acompañar, por estar en lo que soy capaz de hacer bien, mi auto-valía se mantiene, se incrementa incluso.
    Gracias por tus palabras, joven mujer sabia. Leerlas me reconfortan y me empoderan.
    Con Amor.

  • Laura dice:

    Erika, me ha encantado leerte y me ha tocado el alma. Estamos en ello. Esta es la forma de cambiar el mundo, responsabilizándonos de nuestros sueños y de nuestras vidas, cambiando nosotras.
    Un abrazo y gracias

  • Elena dice:

    Escribe, sin duda, y por favor!!!! :)

  • anna dice:

    Tus palabras siempre me resuenan y animan a seguir adelante con mis sueños, yo tambien te animo a que escribas <3.
    Hace ya un año del primer taller que compartí contigo, ni te imaginas todo lo positivo y los cambios que se han manifestado,… y seguimos jugando claro!!! tu me enseñaste lo que quiere decir querese a una misma, una cosa bàsica para dar amor a quien nos rodea. Un abrazo agradecida.

  • almadedoula dice:

    Eres la duende de mis noches Anna. Te debo tanto!
    Gracias gran mujer por dejarte tocar….
    te abrazo

  • Sin duda comparto lo dicho, me encanta como expresas los sentimientos, y el enfoque que das, letras como las tuyas nos ayudan a ser mejor cada dia.

  • almadedoula dice:

    Conchi
    te agradezco profundamente tus palabras… de todo corazón y útero
    Erika

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