Archivo de noviembre de 2011

“Sonríe o muere”

Rabia ¿Por qué negarla? La rabia es necesaria. La rabia nos ayuda a salir de donde sentimos que no debemos estar. La rabia, escuchada y acogida, nos permite actuar atendiendo a nuestro Cuerpo.

Estoy muy cansada de confundir “pintar el día” a “maquillar el día”. Llevo tres días leyendo el libro Sonríe o muere de Barbara Ehrenreich y no puedo dejar de avanzar y avanzar en su lectura. Lo devoro, aunque el sabor que deja en mi boca es …es… astringente. Sí, ese sabor de berenjena. Y así, morada como una berenjena, me dispongo a dormir cada noche. Pero… esta noche fue diferente. Cansada de cuestionarme como una loca, le pregunté a Alex si yo, con mi labor, estaba llevando a las mujeres a negar su rabia. Tengo mucho miedo de ofrecer una imagen de la feminidad edulcorada. Jamás he soportado cuando alguien se niega a ver la cara oscura y dice de ésta que “es recomendable obviarla”. La autora explica, desde su propia experiencia, como se está extendiendo una moda (ya casi pandemia) que trata de negar el negativo. Obligar a las personas a obviar la oscuridad hace de ellas seres sumisos e incompletos. Yo reivindico el negativo, pero el negativo acogido, con espacio y calor para ser amado y reconvertido.

Ahora, aquí, me entra la duda por la que casi no dejo dormir a mi compañero ¿estoy obligando, en los talleres y con mis letras, a que las mujeres sonrían aún cuando desean aullar? Porque yo únicamente pretendo poner una llamita para aullar en compañía, no para fingir y maquillarnos el cuerpo-alma. Las mujeres alojamos y cobijamos en nuestro Cuerpo innumerables dolores que necesitan ser sanados. Sanar, para mí, significa tener espacio para ser y compañía para contener. Negar el negativo, sólo nos traerá más sometimiento. Observo la arrolladora ola new age que lleva, desde mi punto de vista que comparto con la autora, a negar y renegar del negativo. Existen gurús que te orientan y “entrenan”, a golpe de frase fácil y pseudo ciencia cuántica, a enfocar únicamente desde lo “positivo”. Ahora bien, su perspectiva de positivo no coincide con la mía. Positivo no es, a mi parecer, dedicar horas y horas a desear un yate, una mansión y un tractor amarillo. Respeto que todo el mundo sea libre para desear lo que quiera, pero para mí eso supone una huella ecológica importante por no decir una contribución más al sistema capitalista. Entrenar personas para el *deseo (deseo superficial entendido como impulso nacido de la carencia y del miedo), a mi sentir, es entrenar a personas para la ilusión y la frustración. Aunque ya el término de entrenar a alguien me pone en alerta. Acompañar a alguien en su camino es una cosa y “adiestrar personas”- así define la RAE “entrenar”- es otra bien diferente. Acompañar reconoce la autonomía y la responsabilidad de cada persona, el “entrenamiento” se fija únicamente en las capacidades que puedes desarrollar para alcanzar resultados. Enfoque que, si lo observamos de cerca, es típico del sistema patriarcal capitalista.

Otro aspecto de este “positivismo” es el de negarse a ver, leer y/o escuchar noticias “negativas”. Bien. Yo soy la primera que se harta de la negatividad PERO señalo de nuevo que negar lo negativo es el problema. Abstenerse de saber que a dos manzanas hay una mujer que está siendo maltratada no me parece que sea nada “positivo”. Lo importante en este caso es saber cómo se da la información y el objetivo de conocerla. Si vemos las noticias para hacer NADA, es preferible no verlas. Sin embargo, si somos personas responsables con nosotras mismas y con nuestra (otras) especie (s), la información nos ayudará a movernos para sembrar y crear desde el amor. Coincido con la autora en valorar esta censura “positivista” como una irresponsabilidad y falta de sentido de comunidad. Me parece necesario que haya información sobre actos bondadosos pues en el día a día se sonríe más que se llora, pero lo que más me motiva es que las personas nos movamos por conocer para actuar. Pasarme horas amargada en mi salón quejándome del gobierno me parece tan absurdo como pasarme horas visualizándome en un Audi A3 tras haber cerrado la pestaña de una noticia “negativa” que ha compartido una amiga en el Facebook. En el mundo hay pena y hay alegría y ninguna de ellas se da separada de la otra. Tomar conciencia de que somos parte de un Todo es algo más que cantar mantras (asunto que me parece sanador y maravilloso) o repetir afirmaciones en un espejo. A mi sentir, hemos de ir más allá. Llenar nuestro cuerpo de oxitocina y racionar la adrenalina nos sirve para actuar con atención y concentración, como los/las samurais. No hay un enemigo fuera. De hecho nuestro negativo no puede ser tal. Hay partes que necesitan ser aulladas, reconocidas, acogidas y liberadas. Vivimos en comunidad, somos mamíferos que para vivir en armonía necesitan de un estado armónico compartido.

¿Por qué giramos la cabeza cuando alguien nos muestra su dolor? ¿Por qué en tono de “superioridad” le insinuamos que su enfoque es “negativo” en vez de, si tan positivas estamos, darle espacio para que su negativo sea y pueda ser transformado? Es que acaso ¿el negativo ajeno nos hace darnos cuenta del que habita en nosotras y pretendemos salir corriendo con frases en el espejo y fotos lujosas?

Sí, nuestros fantasmas sólo desean ser abrazados. Pero necesitan, sobretodo, ser vistos y ser tenidos en cuenta. Negarlos los llena de dolor, porque en el fondo son esa parte de nuestra niña interior que se sintió sola, desprotegida y desdeñada. Abrazar el negativo comienza por sonreírle, pero no con una sonrisa prestada y de libro de autoayuda, sino con la sonrisa arriesgada y deshinibida con la que sonríe una anciana a la dama muerte.

 

 

dejando las drogas

Me desbordan las ideas y las palabras se mueven estrepitosas, saltan a la pantalla y yo, las ordeno como puedo.. como quiero.. o quizás debería dejarlas ser.

Iba a escribir sobre un tema y de repente, en un post de última hora, he sentido que la inspiración requería atención particular y aquí estoy, haciendo caso al instinto humano de escritura.

Crisis! CRISIS! crisis! Pobreza! Destrucción del Estado de bienestar! Recortes! Paro! Miedo! Inseguridad! Trabajos basura! ERE!

STOP!!!! Paremos ya. Sí. Para hermana, para.

RESPIRA.

mmmmmmmmm

RESPIRA

Espanzúrrate en el sillón. Resopla por tus labios. Hazte un huequito confortable y permítete poner atención en lo que estás haciendo justo ahora. Leer este post ¿si? Bien. Lee el blog. Después lo otro. Mañana¿! relaja. Aquí y ahora. Respira. No te olvides de respirar.

Vivimos en un estado de miedo contagiado que está tocando los cimientos de nuestra psique. Vivimos rodeadas de negatividad y parece que una sonrisa perenne es un insulto de una ingenua arrogante que no se preocupa de lo que ocurre en el mundo occidental. El mundo es tal como tú eres. No lo dudes jamás. Tu mundo refleja lo que crees de él. Haz la prueba. Elige un color, tu color favorito. Siéntelo y decide por hoy pintar el día  de ese color. Nada de grises opacos o marrones destilados. No hay hueco hoy para los tóxicos de la negatividad. Por hoy, por ahora, haz la prueba. Verás que todo lo que ocurra hoy será placentero, lo vivirás de otro modo.

La adrenalina se contagia rápidamente, intoxica todo nuestro Cuerpo. Somos el animal en la cadena trófica que carece de depredador de otra especie y somos el que más adrenalina tiene. El ser humano occidental, en su “estado de bienestar”, vive con mayor tensión que una zebra en plena sabana. La adrenalina está diseñada para escapar de los depredadores y en nuestro cuerpo sólo ha de estar en tiempo reducido para que sea efectiva y no tóxica. El estado natural de la hembra humana es un estado oxitócico. La hormona oxitocina (hormona del amor) es la que ha de impregnar y guiar nuestro hacer y sentir diario. El calor en nuestro útero, nuestros riñones, nuestro torso y nuestros pechos es primordial para estar en armonía, en estado natural. Sin embargo la realidad es bien diferente, la adrenalina y su frío ocupan nuestro útero, paralizan nuestros riñones… congelan nuestros anhelos. Nos arrastra al vacío, a la duda, a la razón prestada… Comenzamos a hacer aquello que sentimos que no podrá ser bueno para nosotras ni para nuestro entorno, desarrollamos estrategias para sobrevivir porque vivimos en estado de alarma. Creemos que las leonas vendrán a devorarnos de un momento a otro porque así nos lo han dicho, así lo vemos en la televisión, así nos lo ha dicho nuestra prima que está pasando calamidades…

PERO si te paras, respiras ¿crees que es cierto? Realmente ves leonas sobre ti relamiéndose? Por leonas digo: Hacienda, paro, problemas financieros, embargos … Cuántas de ellas son reales y cuántas son imaginarias? No crees que si te quedaras únicamente con las reales podrías marcar una estrategia? Las estrategias permiten ser creativa. Facilitan mover energía y llenar de calor y color el día gris que te han pintado.

Escribo esto desde mi experiencia. En cada familia, como dice mi padre, cuecen habas. Cada cual tenemos nuestras leonas. La mía siempre es la economía familiar. Mi sensación de carencia siempre me ha devorado. La cuestión era que tuviera o no dinero siempre sentía que no tenía. Quizás para estos 5 minutos sí pero para mañana?! Me pasaba todo el día intoxicada de adrenalina y cortisol. Como todos los tóxicos una se vuelve adicta, así que yo generaba constantemente esa sensación de carencia. El asunto es que, hace poco, decidí desengancharme. Mi salud estaba debilitándose y mi relación de pareja iba haciéndose añicos, pequeños, diminutos pero pedazos al fin y al cabo ¿Cómo lo hice? Pare. Deje el hábito. ¿Síndrome de abstinencia? Claro. Además también me da por buscar sustitutos sin embargo respiro y pongo el freno. No os hablaré de que gracias a eso millones llegan a mí, ni situaciones de El Secreto, del que no opinaré sin una profunda conversación entre medio (hoy no será), en el que todo son Ferraris y casas de lujo. Lo que sí que os digo es que desde que he dejado el hábito de intoxicarme con historias de precariedad, carencias y pobreza, soy más feliz. Físicamente mi oxitocina vuelve a ocupar su lugar y su estado armónico. Mentalmente vuelvo a ser creativa, porque el miedo se ha ido y ya tengo espacio para dedicarme a lo que verdaderamente me gusta. Emocionalmente me siento feliz, plena. Esto no quita a que no llore o me enfade! la cuestión es que ahora lo vivo como algo más.

¿Mi economía ha mejorado? Os diré que desde hace 2 semanas mi familia y yo vivimos con un presupuesto de ¡40 euros!  Confieso que me daba apuro escribirlo pero deseo mostrar que, el mundo es tal y como tú eres. Quizás nuestras familias lean esto y se asusten, pero somos felices. No hay nada que temer. Y cuando haya algo, tendré la adrenalina necesaria para hacerlo frente, no la habré despilfarrado en lamentarme, aullar de angustia o maneras varias de intoxicarse el Cuerpo.

Ahora, escribiendo, me río. Pienso que en este “dejar las droga de la negatividad” sí que he hecho pequeñas cosas que, juntas, han hecho posible mi estado actual. Si os parece os las escribo, por si os sirven de inspiración o al menos por os te hacen sonreír.

Allá van:

1. Practico sexo conmigo cada mañana – un buen “arrechucho” que diría Ismael Serrano- (gran manera de hacer que la oxitocina corra por el cuerpo)

2. Voy al bosque. Cuando tengo “el mono” me voy al bosque con mi perra Lola

3. Corro. Tengo mucha energía, sobre todo en la fase dinámica de mi ciclo lunar, en vez de quemarme con mi fuego me voy a correr. Si es por el bosque mucho mejor!

4. Duermo abrazada a mi compañero, entre mi perra y mi gato. Colechar me hace sentirme segura y amada ¿quién teme así al lobo feroz?

5. Cocino. Soy “la Maga” de la cocina. Nutro y creo.

6. Escribo cada día 3 páginas. Sea de lo que sea.

7. Voy al cine sola (me saqué una tarjeta de socia apra que me saliera más barato)

8. Conecto con mi ciclo! Fundamental. Ya no me como la cabeza porque ya sé cómo funciono!

9. Creo talleres para mujeres y cuando los facilito me lleno de Luz y Confianza. Hago mi re-evolución junto a ellas. Me dan motivos para estar “limpia”

10. Escribo mi novela. Acepto el reto de hacer lo que tantas veces soñé. Así tengo algo menos por lo que lamentarme.

11. Abrazo a las personas que deseo

12. Canto sin tapujos ni vergüenzas

13. Visto la ropa que me da la gana. Dejo ir las “tendencias” y me dejo llevar por la energía del momento (de mi ciclo)

14. Cupcakes. Me llenan los sentidos, me endulzan la creatividad.

15. Hago el amor con mi compañero. Es una delicia tanta oxitocina por nuestros Cuerpos

16. Hablo con mi familia. Escucho los sabios consejos de mi madre. Río con mi padre. Aún en la distancia los siento en mí, porque mi cuerpo es su legado.

17. Sonrío. Dibujo una sonrisa y la contagio. Observo con curiosidad a las personas del ferrocarril.

18. Descanso. Si estoy cansada paso de fustigarme. Me relajo pues mi Cuerpo es sabio

19. Quedo con personas que amo. Me ayudan a estar fuerte y si me caigo…

20. Pido ayuda!! No somos animales solitarios. Nos necesitamos!

21. Disfruto de mi compañía

22. Juego. Mi niña es la reina de la oxitocina. La mimo, le canto, le bailo …

23. Escribo en este blog para compartir… porque sólo así siento que podemos hacer de nuestra Vida lo que realmente queramos de ella.

Porque Ella, la Vida, sólo desea ser vivida. Si no haces nada por Ella, ¿Qué puede hacer Ella por ti? Mímate. Vive en alegría para poder morir felizmente. Haz de tu vida lo que tratas de hacer de la vida de tus hijos. Cuida a tu niña interior.

Ahora me siento mucho mucho mejor. Al final tampoco he escrito sobre lo que pensaba! Por esto merece la pena vivir, por el placer de saber que todo tiene su lugar si así se permite.

¿Con qué color pintarás hoy?

 

 

Un día para recordar

 

Camino, abandono la postura erguida del Hombre para adoptar la postura flexible y abierta de la Mujer que soy. La húmeda tierra mulle mis sueños, las copas de los árboles me susurran sortilegios al oído. Hoy es un día en el que, como en los últimos días, busco refugio y amparo en la profundidad del bosque.

El aparato patriarcal cae de bruces y el estruendo de su golpe nos sacude de pies a cabeza. Vivimos tiempos de cambio, de cambio necesario porque hemos de conectar con lo que somos en realidad. Cada mujer y cada hombre podrán verse en el espejo de la necesidad para tomar conciencia de su deseo. Esto va a doler dicen algunos, yo digo que llevamos tiempo labrando un camino. Muchas lunas son las que han pasado desde que las mujeres hemos decidido conscientemente andar nuestro Camino de (re) vuelta. Cada día hay más mujeres repensándose así mismas, permitiéndose sentir la magnitud de su sabiduría y sembrando semillas. Cada una de estas mujeres, cada una de estas salvajes hacen posible que este mundo albergue fuerza, valor, color y sabor.

Muchas de ellas están en oficinas y otras tantas en sus hogares, una gran mayoría crea con sus manos hilos que unen a las unas con las otras en infinita relación. Algunas se nombran y etiquetan, otras simplemente caminan en sentido del viento, unas pocas tejen nuevas palabras para darse sentido en el absurdo del estado del bienestáN.

Todas ellas son hijas de su tiempo pero en especial hijas de sus madres. Madres de las que han podido renegar mil y una veces pero a las que siempre acuden en sus ruegos finales, como si el Instinto les llevará, sin premeditación ni alevosía, a los orígenes de su Cuerpo.

Por todas las hijas y por todas las madres y por todas las hijas y por todas las madres va este canto de reconocimiento. Porque el mundo nunca dependió de los hombres ni de su sistema deformado de valores sin cuerpo, el mundo siempre fue, es y será nuestro. Nosotras cada día, con cada gesto, hacemos posible la Vida. Algunas la conciben, otras la gestan, otras la paren y todas la criamos.

Mucha veces nos enfadamos y nos señalamos. Bueno, hay derecho a la rabieta, pero que no nos dure mucho tiempo. ¿Creo que el cambio depende de la mujer? No lo sé, simplemente SIENTO que  soy responsable de mi Cuerpo y Sabiduría de mujer y, como Guardiana de los Misterios, vivo para preservar, compartir y transmitir lo que todas sabemos. No hay poder que nos corte ni medida que nos pretenda si cada una nos paramos y observamos, sin velos, la perfección de nuestro Cuerpo. Redondo, suave, perfilado, mullido, terso… En cada uno de sus rincones se alberga la mayor de las inspiraciones. De ellas nos nutrimos para crear lo que realmente queremos que nazca en este mundo. Somos capaces del milagro de la Creación. No es necesario ser beata para poder, para cabalgar por nuestro monte de Venus a horcajadas…

Somos únicas

y es por nosotras que el planeta palpita,

y es por nosotras que la risa continúa allende los páramos desolados de las guerras…

y es por y para nosotras el trino del mirlo que anuncia la primavera de un gran día en el que todas nosotras despertemos del letargo y pintemos de nuestros colores el mundo que nos es propio por parido, por criado y por defendido con uñas y dientes de leona.

Mis pies caminan enérgicos por la cuesta, mi perra salta alegre y yo… sonrío. Confío porque sé que nuestro día a día hará de este triste lunes un lunes nuevo, un lunes nuestro, una promesa de verano a finales del otoño que cambiará el curso de nuestro salvaje río.

A todas vosotras, mis hermanas. A todas las mujeres de este planeta.

A mis apasionadas peregrinas de El Camino Rubí

A veces, no pocas, tengo dudas. Dudas que me llenan el cuerpo de nudos, grietas y fugas. De tamaños y colores diferentes. Sangro hiel de envidia, pocas veces, pero también ocurre. Me comparo y como en toda comparación, salgo perdiendo porque no pongo atención en lo que verdaderamente vale la pena.

Después os leo. Después os siento. Llegan emails de conocidas desconocidas, de mujeres que comparten sus vivencias sin conocer más de mí que lo que mis palabras pueden dibujar, entonces sonrío desde la inocencia más cristalina y observo que mi dedicación en este mundo es un regalo. No uno pequeño de satisfacción inmediata y cambiable, sino de satisfacción profunda y eterna.

Vuestros comentarios, vuestras palabras, vuestras miradas cómplices en los talleres… observaros abrazar vuestro vientre, respirar relajadas y confiadas en la vida… eso, mis amadas, no permite fugas,ni desgastes ,ni dudas. El sentido de mi existencia se abraza a vuestros cuerpos perfectos, dibujándome un cálido rincón donde reposan mis experiencias, mis locas ideas de guardar miedos en un baúl mágico para que no vuelvan nunca más, mi música variopinta que acompasa cada una de las elucubraciones que imagino encuentro tras encuentro… todo al detalle sin planificación previa, permitiéndome sentir toda vuestra esencia, conectando con la Diosa que habita en mí para que obre, así, la magia de nuestro encuentro en el que vosotras dais llama y color.

Mis bien amadas mujeres, cada vez sumáis más y cada vez me siento más segura, más confiada, más feliz, más roja de pasión … gracias a vosotras el mundo es más maravilloso, un lugar más habitable y lleno de esperanza.

Confié en mi sueño y vosotras, las que sois y las que seréis, lo hacéis realidad: una Tierra habitada por mujeres que se habitan y se gozan. Mis valientes leonas, mis ágiles gacelas, mi luna y mis estrellas os amo por lo que sois, por la esencia única que palpita en vuestro vientre.

Eternamente vuesträ

Erikä

A todas las Mujeres de El Camino Rubí

Aquí, un precioso regalo