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Un día para recordar

 

Camino, abandono la postura erguida del Hombre para adoptar la postura flexible y abierta de la Mujer que soy. La húmeda tierra mulle mis sueños, las copas de los árboles me susurran sortilegios al oído. Hoy es un día en el que, como en los últimos días, busco refugio y amparo en la profundidad del bosque.

El aparato patriarcal cae de bruces y el estruendo de su golpe nos sacude de pies a cabeza. Vivimos tiempos de cambio, de cambio necesario porque hemos de conectar con lo que somos en realidad. Cada mujer y cada hombre podrán verse en el espejo de la necesidad para tomar conciencia de su deseo. Esto va a doler dicen algunos, yo digo que llevamos tiempo labrando un camino. Muchas lunas son las que han pasado desde que las mujeres hemos decidido conscientemente andar nuestro Camino de (re) vuelta. Cada día hay más mujeres repensándose así mismas, permitiéndose sentir la magnitud de su sabiduría y sembrando semillas. Cada una de estas mujeres, cada una de estas salvajes hacen posible que este mundo albergue fuerza, valor, color y sabor.

Muchas de ellas están en oficinas y otras tantas en sus hogares, una gran mayoría crea con sus manos hilos que unen a las unas con las otras en infinita relación. Algunas se nombran y etiquetan, otras simplemente caminan en sentido del viento, unas pocas tejen nuevas palabras para darse sentido en el absurdo del estado del bienestáN.

Todas ellas son hijas de su tiempo pero en especial hijas de sus madres. Madres de las que han podido renegar mil y una veces pero a las que siempre acuden en sus ruegos finales, como si el Instinto les llevará, sin premeditación ni alevosía, a los orígenes de su Cuerpo.

Por todas las hijas y por todas las madres y por todas las hijas y por todas las madres va este canto de reconocimiento. Porque el mundo nunca dependió de los hombres ni de su sistema deformado de valores sin cuerpo, el mundo siempre fue, es y será nuestro. Nosotras cada día, con cada gesto, hacemos posible la Vida. Algunas la conciben, otras la gestan, otras la paren y todas la criamos.

Mucha veces nos enfadamos y nos señalamos. Bueno, hay derecho a la rabieta, pero que no nos dure mucho tiempo. ¿Creo que el cambio depende de la mujer? No lo sé, simplemente SIENTO que  soy responsable de mi Cuerpo y Sabiduría de mujer y, como Guardiana de los Misterios, vivo para preservar, compartir y transmitir lo que todas sabemos. No hay poder que nos corte ni medida que nos pretenda si cada una nos paramos y observamos, sin velos, la perfección de nuestro Cuerpo. Redondo, suave, perfilado, mullido, terso… En cada uno de sus rincones se alberga la mayor de las inspiraciones. De ellas nos nutrimos para crear lo que realmente queremos que nazca en este mundo. Somos capaces del milagro de la Creación. No es necesario ser beata para poder, para cabalgar por nuestro monte de Venus a horcajadas…

Somos únicas

y es por nosotras que el planeta palpita,

y es por nosotras que la risa continúa allende los páramos desolados de las guerras…

y es por y para nosotras el trino del mirlo que anuncia la primavera de un gran día en el que todas nosotras despertemos del letargo y pintemos de nuestros colores el mundo que nos es propio por parido, por criado y por defendido con uñas y dientes de leona.

Mis pies caminan enérgicos por la cuesta, mi perra salta alegre y yo… sonrío. Confío porque sé que nuestro día a día hará de este triste lunes un lunes nuevo, un lunes nuestro, una promesa de verano a finales del otoño que cambiará el curso de nuestro salvaje río.

A todas vosotras, mis hermanas. A todas las mujeres de este planeta.

A mis apasionadas peregrinas de El Camino Rubí

A veces, no pocas, tengo dudas. Dudas que me llenan el cuerpo de nudos, grietas y fugas. De tamaños y colores diferentes. Sangro hiel de envidia, pocas veces, pero también ocurre. Me comparo y como en toda comparación, salgo perdiendo porque no pongo atención en lo que verdaderamente vale la pena.

Después os leo. Después os siento. Llegan emails de conocidas desconocidas, de mujeres que comparten sus vivencias sin conocer más de mí que lo que mis palabras pueden dibujar, entonces sonrío desde la inocencia más cristalina y observo que mi dedicación en este mundo es un regalo. No uno pequeño de satisfacción inmediata y cambiable, sino de satisfacción profunda y eterna.

Vuestros comentarios, vuestras palabras, vuestras miradas cómplices en los talleres… observaros abrazar vuestro vientre, respirar relajadas y confiadas en la vida… eso, mis amadas, no permite fugas,ni desgastes ,ni dudas. El sentido de mi existencia se abraza a vuestros cuerpos perfectos, dibujándome un cálido rincón donde reposan mis experiencias, mis locas ideas de guardar miedos en un baúl mágico para que no vuelvan nunca más, mi música variopinta que acompasa cada una de las elucubraciones que imagino encuentro tras encuentro… todo al detalle sin planificación previa, permitiéndome sentir toda vuestra esencia, conectando con la Diosa que habita en mí para que obre, así, la magia de nuestro encuentro en el que vosotras dais llama y color.

Mis bien amadas mujeres, cada vez sumáis más y cada vez me siento más segura, más confiada, más feliz, más roja de pasión … gracias a vosotras el mundo es más maravilloso, un lugar más habitable y lleno de esperanza.

Confié en mi sueño y vosotras, las que sois y las que seréis, lo hacéis realidad: una Tierra habitada por mujeres que se habitan y se gozan. Mis valientes leonas, mis ágiles gacelas, mi luna y mis estrellas os amo por lo que sois, por la esencia única que palpita en vuestro vientre.

Eternamente vuesträ

Erikä

A todas las Mujeres de El Camino Rubí

Aquí, un precioso regalo

Creö luego existö

Hace tiempo que no escribo en este bitácora. Hace el tiempo necesario que no me dejo fluir en este rinconcito. Como todo en mi vida, sólo acudo cuando siento la llamada. Hoy siento que deseo compartir con vosotras- y vosotros- lo que se cuece en mí.

Desde hace unos meses mi vida la pinto de colores diferentes. Quizás los mismos pero con mayor intensidad. Desde que terminé mi período laboral en El Safareig- entidad dedicada a la atención, recuperación y prevención de la violencia machista en la pareja- mi vida … Es. Bien, de acuerdo, siempre fue pero creo que muchas sabéis por dónde voy. Por fin he apostado por mis sueños y con rotundidad he dejado al miedo de lado- ¡éste siempre vuelve!- Desde entonces la vida ha mostrado dulzura y cierta acidez, los sabores justos para que yo aprenda. El mismo día que terminé en la entidad dos personas maravillosas me concedieron el honor de ser “padrina”- madrina en versión catalana- de la niña más importante en mi vida. Este regalo ha sido mi amuleto en estos meses, pues ¿qué mejor manera de comenzar que sentir todo este amor y toda esta confianza?

Pero ¿de qué se compone mi”nueva” vida? se compone de cero separación entre deseo y acción. Me dedico a mis dos trémulas pasiones: escribir mi primera novela y facilitar talleres de autoconocimiento del ciclo femenino. ¡Toma ésa! Además colaboro una tarde y una mañana en la librería de mujeres Pròleg. Sin duda soy una mujer muy afortunada… ¿de veras?

…aquí comienza el punto que deseo profundizar en vuestra compañía.

Siempre sospeché que la estrella de una se componía de algo más personal que el azar. Más tarde confirmé que, para mí, el azar no existe y que “mi estrella” dependía de mí y de mi relación entre mi consciente-inconsciente- divinidad. Ahora sé que quién alinea los tres es la voz del deseo escuchada y atendida. Con lo que no, no creo que tenga más suerte que cualquier otra que está en una oficina o en una escuela o en cualquier lugar haciendo lo que no desea. En mi caso y gracias a la confianza incondicional de mi compañero y mi familia, he optado por dedicar mi vida a lo que amo, con el único fin de no reprochármelo a mí misma cuando tenga 85 años.

He crecido al lado de un gran hombre. Un sabio que siempre ha suspirado por encontrar su lugar, su momento… Le he visto palidecer y perder brillo. Le siento, cada día, olvidar lo que es y perderse en el “yo pude haber” ” y si hubiera”. Yo he aprendido de él una lección magistral. Sus miedos no serán los míos y yo saltaré. ¿Y la red? Confío en que aparezca en algún momento… A veces esto me da pánico. A veces, muchas, me hago un ovillito en las escaleras y Alex tiene que venir a desenredarme a base de risas y alguna palabra seria. A veces deseo buscar una nómina y abandonar. Pero eso son sólo a veces. Vivir a través de mi creatividad me mantiene viva, despierta. Quizás es lo que más humana me hace. Siempre dije que las nóminas me vuelven oruga. Duermo, trabajo lo que toca, como, duermo, trabajo lo que toca, como, compro, duermo, trabajo lo que toca, como, compro, duermo… De este modo olvido lo que deseo hacer, en este momento, con mis habilidades. Mi madre me trajo a este mundo para hacer algo de provecho para mí y para la humanidad. Puede sonar mesiánico- a mí me suena así- pero siempre creí que cada persona tiene una misión y que las “instrucciones” las da el deseo albergado en nuestro cuerpo.

Pero bien, aunque ya soy una joven mariposa sigo comiendo y durmiendo y comprando y trabajando pero, esta vez, en lo que deseo. Mi relación con el dinero siempre ha sido tormentosa. Aprender a verlo como “algo más” me cuesta horrores y más aún aceptar que mis pasiones merecen una retribución. Todavía recuerdo a mi padre decirme siendo un mico “Corazón, dedícate a escribir. Serías una gran escritora” y yo responder histérica “Eso jamás. Mi arte no se vende” y él reír, reír y reír para espetarme algo increíblemente doloroso y cierto “Te parece más honroso ser explotada por otros haciendo lo que detestas para malvivir que dedicarte a lo que es tu don y pasión. ¡Qué lástima!” Aquí no supe nunca qué decir. Lloraba de la rabia. Siempre acababa llorando. Desde hace meses sonrío al recordar esta escena. He aceptado  vivir en el arte no de él. La expresión “vivir de” me dibuja una carencia enorme, como que si no existiera lo que sigue a continuación del “de” una no viviría. Yo vivo sí o sí, hasta que me muera. Vivo gracias a mi pasión, la cual entraña esfuerzo. Cada día dedico tiempo a automotivarme, a creer en mí, a darme espacio, a aprender a trabajar siguiendo mis impulsos, a jugar para dejar fuera la lógica, a llorar y volver a empezar, a temblar de angustia para temblar de emoción… Sí, es un camino de rosas, que nadie me malinterprete, pero todas las rosas llevan espinas. En mi vida nunca había dedicado tanto de mí a mis sueños. Me cuesta horrores porque desde siempre nos enseñan a trabajar para los sueños de los otros. Comprender que no hay más límites que los que yo misma me pongo me llega a enervar y superarlas me llena del mayor de los orgullos.

Además para que mi labor haga su servicio necesita de la otra/ otro. Me debo a la confianza que las mujeres depositan en mí para ser acompañadas en su Camino. El compromiso de cada una de las mujeres que se siente atraída por mis talleres es indispensable para que mi labor cobre sentido. Este compromiso se evidencia con el dinero y aquí tocamos una piedra oculta que siempre temí sacar. Cuando trabajaba como doula de mujeres- madres me costó mucho creer en que merecía dinero por mi dedicación. Poco a poco fui trabajando esta relación. En no pocas ocasiones tuve que explicar mis motivos a viva voz. El dinero nos sirve. El problema es servir nosotras/os al dinero. Como mujer que vive en su creatividad preciso del dinero para hacer viable mi elección de vida. Me fastidia haber visto al dinero siempre desde una óptica patriarcal. Sin duda es una energía más que depende del valor que se le dé. No comprendo porqué merezco dinero por cumplir el sueño- interés de una gran empresa y lo dejo de merecer cuando me dedico a mi pasión puesta al servicio de las mujeres/ hombres. Desde hace bastante tiempo he decidido predicar con el ejemplo. Mi manera de apostar por mis sueños es apostando por los sueños de personas que viven como yo. Así que antes del H&M apuesto por diseñadoras artesanas creativas, antes del Mercadona pongo mi dinero en nuestra cooperativa de consumo ecológico… Esta es mi manera de dar solidez a lo que me he negado a admitir para mí: que mi labor nace del fondo de mi útero hacia el útero de todas las mujeres; que es una labor llena de dignidad y que el dinero es una pieza más que permite que esta mariposa continúe con el vuelo. El dinero no es malo ni bueno, simplemente Es y la dirección que toma se la damos nosotras/os. Yo misma me canso de hablar del patriarcado y verme envuelta en la pelea constante del dinero. Colaboro con mujeres que se dedican a su pasión y temo cuando, por falta de reflexión, veo peligrar nuestra labor. Mujeres que invierten su tiempo, su amor y su esfuerzo en crear espacios, objetos, servicios que ayuden a las mujeres a ser quién ellas realmente son. Mujeres, que como yo, viven aterradas por si son castigadas al haber atendido a su deseo. Mujeres que necesitan de la confianza de las mujeres a las que se dirigen, para mantener el sueño real y construir juntas, un mundo diferente. Sin embargo aún seguimos creyendo que el dinero sólo es para las farmacéuticas, las industrias alimentarias y las textiles. Nos parece loable el trabajo de estas mujeres pero seguimos cuestionando si deben cobrar o no. Como siempre digo… soy una joven mariposa, vuelo pero no vivo del aire… Ayudo a costruir puentes pero se precisa la materia y el compromiso para hacerlo.

jugär es la clave de la vida

Sí. Así voy tejiendo mi Vida. Revisando mi relación con lo material, con lo etéreo… He vuelto a quererme, a dejarme querer. Estoy aprendiendo a decir lo que siento y a no sentirme culpable. A ser responsable conmigo y con los pequeños que tengo bajo mi ala, pues de entre los regalos dispuestos estos meses cuento con otro realmente especial: Ollie, mi sobrino. Desde que decidí vivirme y darme tal y como soy, a mi vida han llegado  una niña y un niño para ser amados, cuidados y atendidos en todo mi goce y responsabilidad. Mayor motivo aún para apostar por mis sueños, pues éste es el legado que les dejo a ellos: el ejemplo de una mujer que un día, cansada del gris metropolitano, decidió pintar la realidad del color de sus sueños. Deseo que Bruna y Ollie nunca tengan que deconstruir su lógico mundo para llenarlo de la magia que ya palpita en su interior. Como su Guardiana siempre estaré ahí, soñando con ellos, creando realidades únicas… majestuosas… llenas de su deseo. Porque al final, lo que nos llevamos es la magia de haber desplegado nuestras alas y haber contagiado al mundo de fe en una misma…

“Por mí y por todas mis compañeras y por mí primero”

 

 

Estas palabras nacen para Bruna y Ollie y para aquellas/os que deseen hacer algo por sus sueños.

Para saber más de mis labores:

El Camino Rubí: talleres para mujeres

Le fabuleux destin d’Ikkä: escritura/ fotografía creativa