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Mi niñä. La única

Mi niña de ojos de miel azuladä, te recuerdo en cada canción… *baby oh! I need you more, come and take my hand…

Sin ti nada de mí sería posible. Ni mi sonrisa ni mis lágrimas a medio vestir. Sentir tu mano agarrarfirmemente la mía me hace creer. Volviste a mí porque nuna te habías ido. Te escondiste de tanta angustia estúpida, pero supe ir a buscarte, pude convencerte e hiciste bien en confiar en mí. La mitad de mí ser te debe el gozo de estos labios que se retuercen de placer. La otra mitad me deben la capacidad de protección. Mi niñä, sin nosotras no seríamos más que una zombie de 27 años caminando por los desiertos de la ciudad de metal…

Aita y mi niña Erikä, cuando éramos pequeños

Aita y mi niña Erikä, cuando éramos pequeñös

Apenas si recuerdo el aroma de nuestra piel, lo que sí viene a mí es el sabor salado de las lágrimas al irnos a dormir. Mi reinä, única monarca de mis latidos, me debo a ti porque tú eres la que tiñe de topitos y rayas cada rincón de mi mi fantasía. Por ti las hadas tienen acento francés, por ti el cava es un caldo que nos invita a volar…

A ti, niña Erikä te debo la Vida entera. Late en mí **princesa eterna, es el único modo de Ser que conozco… el único al que me debo.

 

 

* Stranded on the middle  of nowhere- Modern Talking

** La traducción de Erika del germánico al castellano es princesa eterna o la que gobierna para siempre

Creö luego existö

Hace tiempo que no escribo en este bitácora. Hace el tiempo necesario que no me dejo fluir en este rinconcito. Como todo en mi vida, sólo acudo cuando siento la llamada. Hoy siento que deseo compartir con vosotras- y vosotros- lo que se cuece en mí.

Desde hace unos meses mi vida la pinto de colores diferentes. Quizás los mismos pero con mayor intensidad. Desde que terminé mi período laboral en El Safareig- entidad dedicada a la atención, recuperación y prevención de la violencia machista en la pareja- mi vida … Es. Bien, de acuerdo, siempre fue pero creo que muchas sabéis por dónde voy. Por fin he apostado por mis sueños y con rotundidad he dejado al miedo de lado- ¡éste siempre vuelve!- Desde entonces la vida ha mostrado dulzura y cierta acidez, los sabores justos para que yo aprenda. El mismo día que terminé en la entidad dos personas maravillosas me concedieron el honor de ser “padrina”- madrina en versión catalana- de la niña más importante en mi vida. Este regalo ha sido mi amuleto en estos meses, pues ¿qué mejor manera de comenzar que sentir todo este amor y toda esta confianza?

Pero ¿de qué se compone mi”nueva” vida? se compone de cero separación entre deseo y acción. Me dedico a mis dos trémulas pasiones: escribir mi primera novela y facilitar talleres de autoconocimiento del ciclo femenino. ¡Toma ésa! Además colaboro una tarde y una mañana en la librería de mujeres Pròleg. Sin duda soy una mujer muy afortunada… ¿de veras?

…aquí comienza el punto que deseo profundizar en vuestra compañía.

Siempre sospeché que la estrella de una se componía de algo más personal que el azar. Más tarde confirmé que, para mí, el azar no existe y que “mi estrella” dependía de mí y de mi relación entre mi consciente-inconsciente- divinidad. Ahora sé que quién alinea los tres es la voz del deseo escuchada y atendida. Con lo que no, no creo que tenga más suerte que cualquier otra que está en una oficina o en una escuela o en cualquier lugar haciendo lo que no desea. En mi caso y gracias a la confianza incondicional de mi compañero y mi familia, he optado por dedicar mi vida a lo que amo, con el único fin de no reprochármelo a mí misma cuando tenga 85 años.

He crecido al lado de un gran hombre. Un sabio que siempre ha suspirado por encontrar su lugar, su momento… Le he visto palidecer y perder brillo. Le siento, cada día, olvidar lo que es y perderse en el “yo pude haber” ” y si hubiera”. Yo he aprendido de él una lección magistral. Sus miedos no serán los míos y yo saltaré. ¿Y la red? Confío en que aparezca en algún momento… A veces esto me da pánico. A veces, muchas, me hago un ovillito en las escaleras y Alex tiene que venir a desenredarme a base de risas y alguna palabra seria. A veces deseo buscar una nómina y abandonar. Pero eso son sólo a veces. Vivir a través de mi creatividad me mantiene viva, despierta. Quizás es lo que más humana me hace. Siempre dije que las nóminas me vuelven oruga. Duermo, trabajo lo que toca, como, duermo, trabajo lo que toca, como, compro, duermo, trabajo lo que toca, como, compro, duermo… De este modo olvido lo que deseo hacer, en este momento, con mis habilidades. Mi madre me trajo a este mundo para hacer algo de provecho para mí y para la humanidad. Puede sonar mesiánico- a mí me suena así- pero siempre creí que cada persona tiene una misión y que las “instrucciones” las da el deseo albergado en nuestro cuerpo.

Pero bien, aunque ya soy una joven mariposa sigo comiendo y durmiendo y comprando y trabajando pero, esta vez, en lo que deseo. Mi relación con el dinero siempre ha sido tormentosa. Aprender a verlo como “algo más” me cuesta horrores y más aún aceptar que mis pasiones merecen una retribución. Todavía recuerdo a mi padre decirme siendo un mico “Corazón, dedícate a escribir. Serías una gran escritora” y yo responder histérica “Eso jamás. Mi arte no se vende” y él reír, reír y reír para espetarme algo increíblemente doloroso y cierto “Te parece más honroso ser explotada por otros haciendo lo que detestas para malvivir que dedicarte a lo que es tu don y pasión. ¡Qué lástima!” Aquí no supe nunca qué decir. Lloraba de la rabia. Siempre acababa llorando. Desde hace meses sonrío al recordar esta escena. He aceptado  vivir en el arte no de él. La expresión “vivir de” me dibuja una carencia enorme, como que si no existiera lo que sigue a continuación del “de” una no viviría. Yo vivo sí o sí, hasta que me muera. Vivo gracias a mi pasión, la cual entraña esfuerzo. Cada día dedico tiempo a automotivarme, a creer en mí, a darme espacio, a aprender a trabajar siguiendo mis impulsos, a jugar para dejar fuera la lógica, a llorar y volver a empezar, a temblar de angustia para temblar de emoción… Sí, es un camino de rosas, que nadie me malinterprete, pero todas las rosas llevan espinas. En mi vida nunca había dedicado tanto de mí a mis sueños. Me cuesta horrores porque desde siempre nos enseñan a trabajar para los sueños de los otros. Comprender que no hay más límites que los que yo misma me pongo me llega a enervar y superarlas me llena del mayor de los orgullos.

Además para que mi labor haga su servicio necesita de la otra/ otro. Me debo a la confianza que las mujeres depositan en mí para ser acompañadas en su Camino. El compromiso de cada una de las mujeres que se siente atraída por mis talleres es indispensable para que mi labor cobre sentido. Este compromiso se evidencia con el dinero y aquí tocamos una piedra oculta que siempre temí sacar. Cuando trabajaba como doula de mujeres- madres me costó mucho creer en que merecía dinero por mi dedicación. Poco a poco fui trabajando esta relación. En no pocas ocasiones tuve que explicar mis motivos a viva voz. El dinero nos sirve. El problema es servir nosotras/os al dinero. Como mujer que vive en su creatividad preciso del dinero para hacer viable mi elección de vida. Me fastidia haber visto al dinero siempre desde una óptica patriarcal. Sin duda es una energía más que depende del valor que se le dé. No comprendo porqué merezco dinero por cumplir el sueño- interés de una gran empresa y lo dejo de merecer cuando me dedico a mi pasión puesta al servicio de las mujeres/ hombres. Desde hace bastante tiempo he decidido predicar con el ejemplo. Mi manera de apostar por mis sueños es apostando por los sueños de personas que viven como yo. Así que antes del H&M apuesto por diseñadoras artesanas creativas, antes del Mercadona pongo mi dinero en nuestra cooperativa de consumo ecológico… Esta es mi manera de dar solidez a lo que me he negado a admitir para mí: que mi labor nace del fondo de mi útero hacia el útero de todas las mujeres; que es una labor llena de dignidad y que el dinero es una pieza más que permite que esta mariposa continúe con el vuelo. El dinero no es malo ni bueno, simplemente Es y la dirección que toma se la damos nosotras/os. Yo misma me canso de hablar del patriarcado y verme envuelta en la pelea constante del dinero. Colaboro con mujeres que se dedican a su pasión y temo cuando, por falta de reflexión, veo peligrar nuestra labor. Mujeres que invierten su tiempo, su amor y su esfuerzo en crear espacios, objetos, servicios que ayuden a las mujeres a ser quién ellas realmente son. Mujeres, que como yo, viven aterradas por si son castigadas al haber atendido a su deseo. Mujeres que necesitan de la confianza de las mujeres a las que se dirigen, para mantener el sueño real y construir juntas, un mundo diferente. Sin embargo aún seguimos creyendo que el dinero sólo es para las farmacéuticas, las industrias alimentarias y las textiles. Nos parece loable el trabajo de estas mujeres pero seguimos cuestionando si deben cobrar o no. Como siempre digo… soy una joven mariposa, vuelo pero no vivo del aire… Ayudo a costruir puentes pero se precisa la materia y el compromiso para hacerlo.

jugär es la clave de la vida

Sí. Así voy tejiendo mi Vida. Revisando mi relación con lo material, con lo etéreo… He vuelto a quererme, a dejarme querer. Estoy aprendiendo a decir lo que siento y a no sentirme culpable. A ser responsable conmigo y con los pequeños que tengo bajo mi ala, pues de entre los regalos dispuestos estos meses cuento con otro realmente especial: Ollie, mi sobrino. Desde que decidí vivirme y darme tal y como soy, a mi vida han llegado  una niña y un niño para ser amados, cuidados y atendidos en todo mi goce y responsabilidad. Mayor motivo aún para apostar por mis sueños, pues éste es el legado que les dejo a ellos: el ejemplo de una mujer que un día, cansada del gris metropolitano, decidió pintar la realidad del color de sus sueños. Deseo que Bruna y Ollie nunca tengan que deconstruir su lógico mundo para llenarlo de la magia que ya palpita en su interior. Como su Guardiana siempre estaré ahí, soñando con ellos, creando realidades únicas… majestuosas… llenas de su deseo. Porque al final, lo que nos llevamos es la magia de haber desplegado nuestras alas y haber contagiado al mundo de fe en una misma…

“Por mí y por todas mis compañeras y por mí primero”

 

 

Estas palabras nacen para Bruna y Ollie y para aquellas/os que deseen hacer algo por sus sueños.

Para saber más de mis labores:

El Camino Rubí: talleres para mujeres

Le fabuleux destin d’Ikkä: escritura/ fotografía creativa

 

 

elecciones de vidä

Esucho Little One de Lucy Schwartz. Azucena lo compartió con nosotras en LaTribu 2.0 y gracias a ella, me estoy tomando unos minutos para mí. Estoy en la terraza- jardín de mis suegros. Estoy sola, bueno, estoy conmigo. Miro las flores bailar al compás de esta canción y llego hasta mi madre… ¿cómo? no lo sé bien, la magia de la vida que hace que un sentimiento teja un pensamiento y éste una palabrä.

Comienzo a rememorar la película “Mother and Child” que vi con Raquel y Cristina. Mi cuerpo dibuja una sonrisa húmeda, aquella de la emoción compartida al darnos la mano fuertemente bajo las tenues luces del cine. Ese sentimiento de hija que nos unía a las tres aquella tarde de otoño.

Y es así, como llego a mi madre. A ellä. A mi mente acude como por vez primera, una voz, la mía, que me susurra:

ella decidió quedarse conmigo, vivir para amarme. Mi madre decidió no morir. Decidió estar aquí, acariciando cada centímetro de esta piel que clarea por la melancolía de sentirla lejos.

[Las lágrimas saltan, desbocadas, y me cubren la cara...]

mi madre

Mi madre no sólo me dio la vida sino que decidió quedarse a velarla. Ella, con su voluntad de vida, acarició a la muerte con un dulce beso de despedida. Mi madre, aquellos días en el limbo, hizo una clara elección y en su centro, como su tesoro, brillaba yo.

Pude haberme criado sin sus labios, sin su pecho, sin sus consejos. Pude haber optado a su recuerdo y al mito que de la boca de mi padre pudiera haber nacido. Pude haber vivido aferrada a una foto y a la comparación incesante con el espejo. Pude, pero ella eligió por las dos y no me dejó la fantasía como recuerdo.

Cuando el cuerpo de la joven de 20 años comenzó a despedirse del mundo, su alma vino a visitar mi cuna. Allá, tras los insaciables llantos, hablamos. Estoy segura de que fue así. Mi cuerpo me dice que le rogué que se quedará. Mis manitas acariciaron su ser etéreo y, entre el difuso cuerpo de humo, le busqué el pecho para refugiarnos de la fría muerte. Allí, segura de que mis lágrimas podían empapar su conciencia, sembramos flores y, como el beso del “príncipe”, fue despertando…

Mi imagen en el espejo pudo haber sido un pálido reflejo de la joven de 20 años muerta por mala praxis obstétrica. En cambio, su elección, mis ruegos y la magia de la Vida la trajeron de vuelta. Veintitantos días más tarde aparecía por la puerta para quedarse a mi vera por y para siempre. Mi cuerpo recuerda- y aunque estas palabras pertenezcan a la voz de la fantasía infantil-  que no hubo mayor gozo que el de sentir su calor colmar mi cuerpo. Por fin, el cuerpo de estrellas tenía aroma, olor y carne… Mi madre estaba ahí para mi. Mi madre vivió y yo, con ella, nací al mundo. Ella era mi mundo y así me lo dio, entero, en su perfecta redondez…

 

Música: "Mother and Child" BSO

el día 30

 

Este jueves 30 dije adiós y me tembló la voz.  Me anuncié que ese día, el rumbo de mi cascarón de nuez cambiaría. Sería, por fin, lo que yo deseara PERO sin agobios ni inseguridades.

Hoy, a día 2, tiemblo.

Navegar en mi deseo y de capitana de mi Vida es espléndido pero también asusta, porque de tanto en tanto necesito que el cielo me acaricie y las estrellas me digan que voy bien, que el rumbo de mis sueños lo cuidan las hadas y los duendes de mis días de nebulosa…

El jueves, a eso de las 10 de la noche, mi Vida, mi rumbo sumaron una estrella. Desde entonces hasta ahora y ,por mucho tiempo, mi navegar cuenta con un horizonte anaranjado… enternecido… pues el jueves, a petición del rey duende  y la reina de las hadas me convertí en la madrina de la Gran Hadä.

Nunca imaginé nada así para mi

Nunca supe de tanto amor y tanta responsabilidad

Nunca supe ni sabré a dónde nos lleva seguir el latir del alma…

Mi niña hadä, mi luna de verano… la flor sagrada de mi jardín tardío…  Ahora, ahora navego y tú estás ahí, cubriendo mi cielo de sonrisas de duende. No estoy sola, nunca lo estuve pero sentirte así, así de segura en mis brazos me devuelve la mirada de loba de mar

… No habrá océanos que se nos resistan! Los grandes piratas nos cuidarán en cada isla…

s.u.s.p.i.r.ö

Sí, el jueves 30 comenzó mi viaje de nuevo y ¿sabes? la brisa ahora mismo, acaricia mi pelo…

el baúl de las madres

¿¡Dónde están que no las veo!?

¿Las dejamos marchar? ¿Nos dejaron llegar?

Hablo de nuestras madres, de las mujeres que nos gestaron, de las que nos parieron, de las que nos criaron (que no tienen porque ser las tres en una)…

Observo continuamente que algo aquí está oculto o, quizás ocultado. Pocas hablamos de nuestras madres y más pocas aún hemos reconocido su lugar en nuestra historia de vida.

Que conste que yo no me siento una iluminada por haber llegado a situar a mi señora madre en el justo lugar que le corresponde. Ha sido un largo proceso de tinieblas y de mucho dolor, que sé bien que hicimos entre las dos y que me niego, ahora, a contabilizar los pasos de la una y de la otra. La cuestión es que andamos y que nos encontramos. Quizás por poco tiempo, quizás a veces con más espacio para ver en mi pupila su pupila…

Quizás fue la humildad de saberme hija de una mujer, más allá de hija de una madre… porque mi madre, Ana Rosa Rodríguez Ruiz, es ante todo mujer. El amor con un hombre, mi padre, mi venida al mundo y su consentimiento de albergarme en su vientre, le hizo madre. Sin embargo antes de que yo llegara y después de mi llegada mi madre era y es mujer.

Ella tiene sus deseos aún ocultos por miedo a no ser la madre que la sociedad o yo esperaba, pero ¿es esto cierto? sinceramente, no lo sé. De nuevo, vuelvo a hablar por ella como hace toda hija que cree tener derecho de decir sobre su madre lo que desea o no. Estoy muy cansada de mostrar, ante mi y ante el mundo, a mi madre como una sufridora del patriarcado, como una mujer anulada que me transmitió un rol de mujer que no me gusta. Esto no es cierto. Mi madre, que es mujer, me dio el mundo y al mundo como dice Mª Milagros Rivera Garretas. Ella fue y es garante de mi libertad, tejiéndola desde el silencio y cuidando de cada detalle para que yo fuera quién soy en realidad.

Podrás pensar que esto sólo lo hizo mi madre pero estoy segura de que la tuya también lo hizo. Siente bien y mírate en el espejo ¿qué gesto vive en ti? Ella es el único origen. Los destinos son varios, en cambio el origen existe y es uno. Nosotras mismas somos las que lo obviamos porque  duele, sin embargo sin volver a él, no hay camino real  fructífero, sólo ilusión.

Cuando se habla de crianza consciente, amorosa, siento que no es completa ni posible sin reconocer a nuestra madre. Y por reconocer no hablo de amar a la madre – como explica Luisa Muraro en El Orden simbólico de la Madre-  pues hay casos en lo que amar cuesta tanto… Hablo de saber de dónde venimos para ser conscientes de hacia a dónde vamos. Esta elección del camino es responsabilidad nuestra y no hay evolución más allá del patriarcado si continuamos creyéndonos hijas del vacío. Si nuestras madres siguen en el baúl, amordazadas porque su voz nos hace girones el alma, nosotras no seremos quienes realmente somos. Nuestras niñas han de poder ver que sus madres de carne y hueso están, que tienen su lugar. Es posible que no sean como soñamos pero ¿son ellas cómo soñaron? ¿somos, a caso nosotras, como soñamos?¡Cuánto dolor trae la ilusión y la falta de aceptar quiénes somos y quiénes son ellas!

Muchas nos enseñaron abnegación y sacrificio y, aunque cambiemos las formas, hoy lo repetimos. Muchas de ellas no se sabían ni sentían mujeres, eran la “madre de” y la “esposa de”. Esto algunas tratamos de desaprenderlo pero, de manera inconsciente, lo reproducimos de nuevo.

Yo nací de una mujer en cuerpo de mujer, sin embargo me hice mujer al reconocer mujer a mi madre y al relacionarme con la Otra para ser la mujer que sólo yo puedo ser. Sin patrones que me limiten, desdibujen o amputen el deseo que nace de mis entrañas y que se asoma a mis manos para ser dado a luz día sí y día también.

Para ser quién soy he de hundir mi dedo en el ombligo y conectar con las emociones que me llevan a esa mujer de ojos claros, que es mi madre. Sin este recorrido sólo soy una teórica de la vida, una soñadora de tiempos perdidos. Yo sueño con los pies en la tierra, bien hundidos, donde mis raíces son honradas sean largas y húmedas o negras y retorcidas. Mi dedo en el ombligo me lleva a ella y, sin ella, YO no sería.

 

por ti, Habiba

La ausencia de tu cuerpecito me hace temblar

Tus manos ya no acarician mi cara con esa dulzura tan tuya, mi niña

tan nuestra, mi lucero…

tan de mi y de ti, pequeña flor del desierto.

El mundo que te doy es el mismo mundo que nos quita, mi niña

¡Qué diminuto se hace mi cuerpo ante la inmensidad de tu ausencia!

Mis pechos nutren tu alma, mi lucero

allá donde estés, mi flor del desierto…

Si yo fuera Habiba, si yo fuera la madre que vela la cama vacía… la de los brazos faltos de la cadencia de su peso y ronroneo… si yo fuera ella, mi alma de poetisa quedaría muda… rota… marchita.

Porque no soy ella y porque soy la otra que siente y padece de lejos, de cerca, desde el rincón de la observadora…pero sólo de la que ve lo que puede y quiere, la que llena su cama de sueños y golondrinas, porque soy yo y no ella ni otra, mis palabras más puras se ponen a sus pies. Para que nutran y acaricien su ser, para que su voz de madre cobre vida en el cuerpo de cualquier mujer.

Porque Habiba podría ser Yo y quizás ella, por mi, daría hoy su voz.

TODAS SOMOS HABIBA

de cara, frente a mï

Si pudiera mirar más allá de la pasión de negar mi viento

si en algún momento mi cuerpo de mujer se abriera ante mí

y mi mente de incrédula pudiera ver lo bella que soy

quizás dejaría marchar a estos fantasmas..

que me dicen que no puedo dejarte marchar.

¿Cuántas veces te miras al espejo y no encuentras a quién buscabas? ¿De cuántas maneras giras tu perfil para poder aproximarte a esa idea que dibujas de ti bajo las sábanas?

Ser mujer, en mi, ha pasado y pasa por tantos colores que puede ser que un día explote en mil y un pétalos…

imprevisible,

inmanejable,

innegable,

incoherente,

insensata…

definiciones que hablan de lo que no soy para aproximarme un poco más a lo que soy

¿Por qué el “no” nos da más margen para definirnos? Puede ser porque no tengamos ni debamos tener etiquetas que nos hagan encajar y con ello, amputar el universo que somos. La matria que una es con o sin derecho de residencia.

Ahora, sola con Lola y Taisen (perra y gato), frente a una cámara, me atrevo a fijar la pupila y verme por el objetivo. Me da mucha vergüenza y no quiero sentir que la que mira soy yo, que la que desea mostrarse bella ante vosotras soy yo.. que yo también sé coquetear y también necesito de la autorización femenina para sentir la belleza de mi cuerpo joven.

Ser mujer, en mi, pasa por una aventura intensa sin fin y yo sola me repito: Erika, creo que esto es vivir…

*Escucho Little Life de Rachael Yamagata

dulce caballito de mar

Así, pequeño… cada día más grande, siempre especial y único. Así estás tú, nadando en el vientre de la pequeña ninfa del sur, la reina de sureñä…

si pudiera deletrearte, casi en un suspiro, lo que tu tío y yo te amamos podríamos darnos por satisfechos al haber conseguido enhebrar cada letra en una palabra cargada de tanto amor… de tanta espera…

no pensé en ser tía y aquí estás tú, permitiéndome ser alguien especial para ti… acompañarte desde el sentir de una amiga y confidente… tal y como un día lo fue mi tía para mi…

tengo un nudo en la garganta.. temo estar demasiado lejos de ti y perderme tu primera sonrisa, tu primer paso y la caricia tierna de tu piel… me angustia sentir que me perderé ver nacer a esa gran mujer y a ese gran hombre, como madre y padre… pero ¿sabes qué? estoy más alegre que angustiada, porque sé que amarnos no es cosa de distancia.

mi bitxin de ojos profundos… te dibujo tantas veces! aunque en verdad, así, en nebulosa, me pareces tan real!

Tu llegada está siendo un gran aprendizaje para mi. La primera lección ha sido una de las más profundas de mi vida. Me has ayudado a conectar con mi dolor, con mi miedo y con los fantasmas más feos. Te siento y veo claridad y creo que entiendo tu mensaje. Todo tiene sentido y sin hablar, has sabido conversar… ayudarme a ver…

escucho haurtxo txikia (niñito pequeño) cantado por Estrella Morente y pienso en lo perfecta que es la canción para nosotros dos.. tú hijo de Sureñä y yo hija de Norteñä… acunándonos en la perfección del mestizaje… tal como lo es tu sangre y cada célula de tu piel.. tal y cómo serán las lenguas que te mezan cada noche…

caballito de mar, como te llama tu mamá, no te pido nada y todo te doy. No hay condiciones en este amor de tía y sobrino, porque es único y real… como lo eres tú…

…laztana

el silencio es nuestro aliado pequeño lucero…

* te hablo como un niño porque así te siento. aún no sabemos cuál es tu sexo, sea como sea eres perfecto en todas tus formas. aquí, en la mortalidad, tendemos a ser duales de ahí que elija uno o otro. de eso hablaremos mucho… tenemos tiempo! :) *

*Ella e Ícaro… os amo*

canción de amor desesperHäda

Pez, como la negra pez. Y aunque nade a favor de la corriente, siento que me vuelvo a caer… dentro del bidón de alquitrán…

Esperanza, la última que se pierde y la que más duele al saberse perdida. Así mes tras mes, esperando a que crezcas en mi barriga…

Él y yo, yo y él ,más todos y todas los invitados e invitadas a este acto de concepción esperada… nos abrazamos y a veces nos gritamos… ponemos luz y otras, la quitamos… todo esto rodea tu llegada…

Fragilidad, es la palabra que dibujan mis lágrimas al chocar contra la almohada. El dolor no se amortigua por el viscolatex, no… es más, a veces creo que lo rebota y lanza de nuevo… para brotar una y otra vez…

Podría poner claridad pero estaría mintiendo. Sé lo que es adentrarme en mi densidad y salir empapada de hiel. No necesito renacer, pues ya nací una vez y ahora me queda el camino de la vida, aún por recorrer…

pensé, en que te llamo a la vida para ser mortal y que quizás tú no quieras serlo. pensé en que pienso demasiado y que quizás te agobie vivir dentro de una filosofa perdida… pensé y así comencé de nuevo a llorar…

sé que dentro de unos días la herida cerrará y dará paso a la luz pintada de verde esperanza. bucle sin fin del que quiero salir corriendo y al que me aferro como muerta a su último aliento…

bebé, ésta es la que también soy. no sé si la conoces, pero obsérvala bien, porque esta mujer frágil y oscura es también la que te acunará dulcemente cada noche y te pintará poemas cada día…  sé que cumples con tu tiempo y con tu misión, pero este hada de alitas rotas te pide que escuches su mensaje:

amor mío, mi útero te espera; mis pechos te aguardan y mis manos te anhelan …

ven, ven…ven…

A ti, quien está por venir

los chicos de mi vida

Leo. Y según avanzo en la lectura siento que ellos también merecen mi consideración como compañeros de viaje. ¿Ellos? Sí, ellos, los hombres.

Yo vengo de una mujer y… de un hombre. Un hombre dulce, un hombre fuerte, un hombre cercano, un hombre rudo, un hombre inteligente, un hombre comprometido, un hombre con genio e ingenio… Sin él, como sin ella, yo no estaría aquí. Sin su genética no tendría esta boca carnosa ni estas facciones mitad celtas. Mi ingenio no estaría tan cultivado y por supuesto no escribiría como lo hago. Todo esto y más me fue dado por mi padre.

Yo soy una mujer que convive y vive con un hombre. Como mi padre, tiene cualidades de hombre, propias de la diferencia entre los sexos; riquezas y tesoros exóticos de nuestro ser y hacer de hombre y de mujer. Él, mi compañero, al igual que mi padre y mi mejor amigo son hombres que se sienten, que se escuchan, que con apoyo femenino han conectado con sus emociones y se sienten, por fin, cómodos al expresarlas sin tapujos.

Ellos son los hombres de mi Vida, junto con mi pequeño ángel Aram y aquellos que vengan a través de mi y otros que traben amistad con ésta  que se sabe y se siente mujer. Ellos son valiosos referentes en mi día a día. Me gusta su capacidad de pensamiento rápido y certero, sus grandes y fuertes brazos, sus miradas penetrantes y cariñosas, la seguridad de su regazo…A ellos recurrí tantas veces con el corazón roto…  De ellos resurgí, renovada, mil veces y otras mil y una veces más…

Los hombres de mi Vida son hombres “especiales”, porque son valientes en su cuerpo de hombre, porque se atreven a desafiar al patriarcado y abandonan la lucha agresiva del macho alfa que estaban destinados a ser por la vida en la más o menos armonía que desean para ellos y para las mujeres de su vida.

Mi hermano de alma, Ibon, tuvo la gran labor de ser “mejor amiga” lejos de conectar, en mi adolescencia ,con una mujer… con la Otra del espejo. Él siempre ha estado ahí para mis confesiones de madrugada, para mis angustias a las 7 de la mañana, él … él es mágico como lo son todos los hombres de mi Vida…

Tantas y tantas cosas he aprendido de ellos que siento que ya era hora de escribirles. De darles las gracias desde la mujer que soy al hombre que ellos son. Porque sin ellos yo no sería tan Yo… porque gracias a ellos y a veces “a pesar de ellos” he conectado con partes ocultas de mi  y he salido victoriosa…

Por los cuentos narrados y los cuentos inventados

Por las noches velando mi cama

Por los abrazos de oso

Por el humor irónico y la astucia

Por quererme tal y como soy

Por todo ello y por mucho, mucho más quiero deciros que os amo y que os necesito… sois los chicos de mi corazón y eso, nadie lo cambiará.

Vuestra, como lo soy mía

Erika

A mis hombres: aita, Alejo, Ibontxu, Batty, Noni, Ivantxu